Adquirir un coche de combustible es ahora mismo “una mala inversión”, asegura Arturo Boyra en el Salón del motor eléctrico

29 abr 2018

¿Merece la pena pensar en comprar un coche eléctrico? Rotundamente sí, asegura Arturo Boyra, miembro de la Asociación de Usuarios de Vehículos Eléctricos, que de hecho apostilla que comprar uno convencional es ahora mismo una mala inversión y explica que el único motivo para que no haya más en las calles es la falta de información, ya que todo son ventajas.

Y no es una, sino el resultado de un estudio que ha hecho la Asociación entre 150 usuarios de coches eléctricos en Canarias y que determinó que solo tiene ventajas.

Boyra explicó en el Salón del Vehículo Eléctrico en del Cabildo en Infecar que quien lo prueba o quien descubre su funcionamiento no quiere otro y que son vehículos que sorprenden porque ofrecen más prestaciones de las que él mismo esperaba inicialmente.

La experiencia le ha demostrado que puede ahorrar de media hasta 1.000 euros al año entre los gastos de taller y de gasolina que deja de desembolsar. Los números son categóricos a la hora de cuantificar los beneficios porque con un euro puede hacer 100 kilómetros frente a los siete u ocho que le podría costar con uno convencional. Tanto es así que ha pasado de gastar 80 euros al mes a solo 10 haciendo 15.000 kilómetros al año.

Antes de decidirse por un coche eléctrico, Boyra hizo cálculos que le ratificaron los beneficios, aunque el día a día le dejó patente que incluso los hizo a la baja porque la diferencia es aún más alentadora de lo que creyó. Por eso no tiene ninguna duda de que optó por la mejor opción.

Pero si los datos económicos son muy positivos a favor de la movilidad eléctrica, lo son también el tiempo que deja de perder en talleres y los beneficios que su uso acarrea al medio ambiente al dejar de contaminar y de provocar ruido.

Por todo ello, adquirir ahora un coche convencional es una mala inversión, porque además el precio del fuel irá en aumento y las ciudades restringirán cada vez más su circulación en un futuro muy cercano, algo de lo que también advirtió Roberto San José, el primer taxista ‘eléctrico’ de España, ya que se verán obligadas para cumplir con los requerimientos europeos de emisiones.

Boyra desmontó también una de las dudas que aún tienen los conductores a la hora de pensar en un coche eléctrico y es la de la potencia, que de hecho es mayor que la de uno convencional. Y es que, al ser eléctrico, es como poner en marcha una batidora, o un taladro, que alcanza su máxima velocidad de forma casi automática, salvo que se programe para la progresión.

Como ejemplo citó un vídeo que recoge una prueba de potencia y velocidad entre dos fabulosos vehículos de alta gama en la que el eléctrico, aún con otro coche remolcado, superó con diferencia al convencional https://vimeo.com/253258542.

Con respecto a la autonomía, la Asociación impulsó la primera vuelta a Gran Canaria y dejó patente que puede hacerse sin repostar y mucho más ahora con el aumento de capacidad que han experimentado las baterías. Y para los que no tengan garaje donde mantenerlo enchufado por la noche, el mundo también se adaptará con puntos en la vía pública, aparcamientos, centros comerciales y las propias gasolineras, que ya comienzan a incorporar este servicio.

En cuanto al desembolso de la compra de un coche, explicó que la amortización media es de dos años, en siete la diferencia es ya de 4.600 euros a favor del eléctrico y en diez, es de 7.500 euros.

Según los datos de la Dirección General de Tráfico, en Canarias hay 1.228 vehículos eléctricos entre coches, motos y bicicletas. Una cifra que irá en aumento cuando los usuarios descubran las innegables ventajas que proporciona, concluyo Boyra.

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