El Cabildo mantiene activo el Plan de Emergencias porque persiste la posibilidad de tormentas localizadas

21 oct 2015

La posibilidad de lluvias fuertes localizadas continúa las próximas horas. El Plan de Emergencias Insular permanecerá activado y el personal del Cabildo de Gran Canaria atienden desde el inicio del temporal las incidencias que se producen, de manera que las vías afectadas por desprendimientos están despejadas y solo permanece cerrada la del Cenobio y, aunque el fenómeno ha provocado fuertes retenciones e incidencias a la ciudadanía, solo hay que lamentar un herido leve.

Así lo expusieron hoy el consejero de Emergencias y director del Plan, Juan Manuel Brito, el consejero de Obras Públicas, Ángel Víctor Torres, y el director técnico del Plan, Federico Grillo, quienes comparecieron para informar a la población de la situación, si bien se ajusta a la predicción esperada, aunque el comportamiento local es prácticamente imprevisible, dado que la falta de viento provoca descargas muy localizadas que aparecen sin posibilidad de predicción.

“Prevemos la posibilidad de nuevas tormentas locales y estamos pendientes de que regrese la borrasca, que se desplazó hacia el norte y ahora vuelve”, un fenómeno de regreso completamente inusual, aseguró el director técnico del Plan.

A pesar de la escasa posibilidad de predicción, prosiguió Brito, se actuó de forma “inmediata”, ya que el Plan de Emergencias, que permite coordinar servicios y administraciones, se activó desde el pasado jueves y en las últimas horas se han movilizado más de 300 personas de Protección Civil, Consorcio de Emergencias, bomberos, Consejo Insular de Aguas o ayuntamientos, además de los operarios de Obras Públicas.

Carreteras

De este modo, y tras desprendimientos que han afectado a seis varias vías, la carretera GC-291 (Pagador - Albercón de La Virgen) y el carril de la GC-2 en sentido norte-sur desde el Km 15 (El Altillo) son las únicas que  permanecen cerradas, aparte de la de La Aldea, que no tiene fecha de apertura, detalló Torres.

Los retenes del servicio de carreteras, más de 150 efectivos, trabajan en la retirada de piedras, barro y aterramientos en varias carreteras. “Tuvimos que reorganizar los servicios, que funcionaron perfectamente y realizaron un magnífico trabajo”, aseguró el consejero de Obras Públicas.

Las mayores incidencias se produjeron en la zona norte y en el área metropolitana de la capital, con desprendimientos importantes que obligaron al cierre durante unas horas de la GC-2 a la salida del túnel de Silva en dirección Las Palmas de Gran Canaria, y del túnel Julio Luengo por exceso de agua en la calzada.

Además, con maquinaria especial se pudo retirar una guagua y varios vehículos que quedaron atrapados en una riada de tierra y piedras en la GC-2 sentido Las Palmas de Gran Canaria en la zona de El Altillo.

Sobre la solución que evite futuras inundaciones en Julio Luengo, Torres se refirió al proyecto para resolver los problemas de tráfico en el enlace de Torre Las Palmas, que modificaría en gran medida la estructura del túnel y para la que espera “contar pronto con presupuesto por parte del Gobierno regional”.

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