El proceso comunitario de La Pardilla y Las Remudas, avalado por un Premio Reina Sofía, renace para mejorar la vida de sus habitantes

07 abr 2018

El proceso comunitario de La Pardilla y Las Remudas, avalado por el Premio Reina Sofía 2008, ha renacido tras cinco años para lograr el objetivo con el que nació de mejorar la vida de los habitantes de los dos barrios, por lo que ahora centra su labor en actualizar el diagnóstico comunitario que permitirá conocer sus fortalezas, debilidades y qué demandan los vecinos para decidir un plan de acción.

Esta interesante iniciativa decayó cuando se quedó sin financiación, pero el pasado año el Cabildo de Gran Canaria se comprometió a respaldar su renacimiento e inició su colaboración con la aportación de 40.000 euros que ha renovado este año, a los que se suman otros 15.000 euros de Obra Social La Caixa y el apoyo del Ayuntamiento de Telde. La nueva línea de financiación ha permitido retomar el proyecto que funcionó a ralentí en los últimos cinco años.

Los próximos meses servirán para hacer un estudio cuantitativo que actualizará las cifras de población, desempleo y pobreza, además de otro cualitativo que se centrará en escuchar a los ciudadanos, no solo para conocer sus demandas, sino también cómo es su vida en los dos núcleos de población que suman más de 7.000 habitantes.

El diagnóstico, que previsiblemente estará acabado antes de que finalice este año, será la hoja de ruta que seguirá la Asociación Cultural y Social Trib-Arte, responsable de la gestión del proceso, para empezar en 2019 con líneas de actuaciones concretas.

El Patio se inició en los dos barrios en  2002 y se convirtió en referencia en toda España gracias a la labor que se hizo especialmente con la juventud, lo que le valió el Premio Reina Sofía contra las drogas en 2008. Tras su culminación en 2012 por falta de recursos económicos, el trabajo se ha retomado, aunque mientras tanto se mantuvo activo el Grupo Técnico de Coordinación formado por los profesionales de centros educativos, sanitarios, además de ONG como Yrichen o Adsis, que siguieron con su labor.

Para analizar lo que se ha hecho desde 2017 y explicar lo que se hará en los próximos meses, el Centro Cívico de Las Remudas acogió este sábado un encuentro en el que participaron todos los integrantes que forman parte del proceso, entre ellos el presidente del Cabildo, Antonio Morales, que se mostró un firme defensor de este tipo de proyectos para dar respuestas a la ciudadanía a través de la labor conjunta, de la suma de voluntades y no desde un punto de vista individual.

Morales lamentó el deterioro que ha sufrido el estado del bienestar con los recortes de recursos en sanidad, educación y políticas sociales, y consideró que el modelo neoliberal ataca a lo público al dejarlo sin medios. “Estoy convencido de que es absolutamente necesario que nos rearmemos para que no decidan por nosotros y que no impidan que podamos hacer labores como estas”, puntualizó.

También participó la alcaldesa de Telde, Carmen Hernández, que aseguró también estar convencida de que el modelo a seguir es este tipo de iniciativas, que permiten un trabajo en red y coordinado entre administraciones, vecinos, colegios y centros de salud para el bien de todos los que forman parte de la sociedad. Aseguró que no solo es porque lo crea, sino porque ya se vio en la práctica que funcionó y que esa es la vía para transformar la realidad.

Hernández destacó que es necesario que los ciudadanos entiendan que lo importante no es lo que demanda cada individuo, sino aquellas cuestiones que permiten mejorar la vida a todo el colectivo.

Por su parte, el referente internacional sobre trabajo comunitario y asesor del proceso Marcos Marchioni resaltó la importancia del encuentro porque en un mismo lugar estaban personas que piensan diferente y que tienen vidas muy distintas, pero unidas para hacer una labor en común, y eso es en lo que consisten los procesos comunitarios. Aseguró que su sueño es que los niños de La Pardilla y Las Remudas puedan competir en igualdad de condiciones con todos los demás niños del mundo.

Roberto Abelleira, de Trib-Arte, explicó que la reunión sirvió para ver cómo seguir trabajando para reactivar un nuevo camino y recabar nuevos apoyos. Al encuentro comunitario acudieron también ediles y trabajadores del Ayuntamiento de Telde, de ONG, miembros de la comunidad educativa y sanitaria, asociaciones vecinales y culturales, además de una representación de los procesos comunitarios de Taco (Tenerife) y de Jinámar.

Este nuevo impulso de las administraciones ha permitido crear un equipo comunitario formado por la socióloga Virginia López y el politólogo Adrián Ubach, que han trabajado a pie de calle desde el mes de agosto. López resaltó que su labor ha sido el de convertirse en enlace entre ciudadanos, administraciones y recursos, además de conocer a los habitantes de los dos barrios y a sus colectivos.

Los asistentes mostraron así su satisfacción por este renacimiento que tanto bien generó en estos barrios y a buen seguro volverá a ser referencia nacional.