El Cabildo forma a profesionales de los Servicios Sociales para mejorar la atención a la discapacidad

25 abr 2017

El Cabildo de Gran Canaria forma a 25 profesionales de los Servicios sociales municipales, de acogimiento residencial y del Punto insular de Encuentro Familiar en la atención a personas con discapacidad a través del curso “Las personas con discapacidad intelectual o del desarrollo. Paradigmas que enmarcan la intervención", incluido en el Plan de Formación de la Consejería de Política Social y Accesibilidad del Cabildo de Gran Canaria.

Las jornadas formativas, que se desarrollarán hasta este jueves en el Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM), tienen como objetivo mejorar la atención a personas con discapacidad, prioritariamente en la red insular de Acogimiento Residencial, informó la consejera de Política Social y Accesibilidad del Cabildo, Elena Máñez, en la inauguración del curso junto a Francisco Medina, responsable de calidad y formación de Plena Inclusión Canaria, la asociación encargada de impartirlo.

“Uno de los principales retos es lograr contar con instrumentos comunes de trabajo pues tenemos grandes profesionales en el ámbito social que además de su capacitación se caracterizan porque ponen una parte de su corazón en lo que hacen, pero tenemos que apoyarles de múltiples formas”, subrayó la consejera.

Ese compromiso de formación se materializa en las distintas líneas de intervención dentro del Plan por la Inclusión Social de Gran Canaria que ya ha desarrollado un programa de formación sobre parentalidad positiva y otro proyecto pionero de formación para la detección de malos tratos a personas mayores en colaboración con Cruz Roja.

En el ámbito de la discapacidad tenemos muchos retos que afrontar como sociedad y como administración pues es uno de los ámbitos más abandonados, reconoció Máñez.

“A veces caemos en excesos de paternalismo que es todo lo contrario a lo que debemos hacer, que es trabajar para fomentar activamente la autonomía de las personas con discapacidad y desde la administración lograr entornos accesibles para que la autonomía sea efectiva”, agregó.

La primera herramienta para la intervención en discapacidad es la propia persona que atiende y, aunque las nuevas tecnologías son fundamentales, si no hay un cambio de actitud en los profesionales la intervención no es válida, asegura Medina.

“Les vamos a ofrecer más información de lo que significa la discapacidad, para que vean a estas personas de otra manera y no como personas a las que les falta o necesitan algo sino que con los apoyos que diseñamos entre todos pueden conseguir cualquier cosa que se propongan”, añade.

De ahí que uno de los contenidos fundamentales del curso sea la planificación centrada en la persona, es decir, que los técnicos y las familias no tomen las decisiones sino que las personas con discapacidad decidan lo que quieren conseguir y qué apoyos necesitan para conseguirlo.

Además abordarán la comunicación y accesibilidad cognitiva para lograr entornos comprensibles para todas las personas. “Que no necesiten preguntar a dónde ir o cómo rellenar un papel o hacer una gestión y para eso hay herramientas como la lectura fácil o las líneas en el suelo, que solo serán útiles si incorporamos a las personas con discapacidad en su diseño”, añadió Medina.

El curso se realiza con una metodología participativa con el desarrollo de dinámicas que permitan la participación creativa y el aprendizaje de las personas que participan, y está apoyada en una exposición teórica que fundamenta y de solidez a lo puesto en práctica en las dinámicas.

Compartir en Facebook Compartir en Twitter

Imágenes