Las casas y hoteles de consumo casi nulo tienen en Gran Canaria las condiciones idóneas para su expansión

06 mar 2017

Los expertos reunidos hoy en la jornada de Arquitectura Sostenible del Cabildo de Gran Canaria coincidieron en que Gran Canaria reúne las condiciones no solo necesarias, sino idóneas, para construir casas y hoteles de consumo casi nulo, una apuesta totalmente alineada con el proyecto de ecoisla de la Institución en la que tienen una gran responsabilidad arquitectos, ingenieros y aparejadores, apuntó el presidente insular, Antonio Morales, en su inauguración.

El Centro Demostrador TIC para la Innovación Turística se convirtió así en un foro de  debate para escuchar propuestas y opiniones de catedráticos, profesionales y expertos que sueñan con ciudades saludables, con vehículos eléctricos y casas y establecimientos hoteleros de consumo energético casi nulo.

No en vano, una directiva europea de 2010 establece que todos los edificios públicos nuevos sean de consumo energético casi nulo en 2020 y el resto de los nuevos inmuebles, sin excepción, lo sean a partir de 2021, explicó el profesor de la Universidad del País Vasco Álvaro Campos Celador.

Sin embargo, España se encuentra con los “manos atadas” para el cumplimiento d esta directiva mientras exista la normativa estatal de autoconsumo que establece un canon por mantener los hogares que producen energía con renovables conectados a la red eléctrica. Es más, “los edificios de consumo casi nulo se determinan según los parámetros que establezca cada país y España, a la cola en el censo de edificios de consumo casi nulo, aún no lo ha definido”, dijo Campos.
El consumo casi nulo o muy bajo de energía está relacionado con el uso de fuentes renovables, materiales de construcción, orientación de las ventanas o la ventilación. Se trata de aplicar una forma de edificar determinada para reducir al máximo la energía necesaria para la climatización del inmueble y mantener una temperatura constante y confortable.

Este tipo de inmuebles logran una demanda de energía entre un 75 y un 90 por ciento inferior a la de un inmueble tradicional y su coste de construcción es entre un 3 y un 8 por ciento más elevado, lo que se amortiza entre cinco y diez años frente a una vida útil de 50 años.

Ciudades sensibles al cambio climático

Para el experto en arquitectura bioclimática Francisco Javier Neila, el planeta va “camino de una sexta extinción de la humanidad y estos cambios son ahora diez veces más rápidos que las extinciones anteriores, ponen en peligro a alimentos, agua, espacio físico con un aire limpio y recursos materiales para cubrir las necesidades de habitabilidad”.

Según este catedrático de Construcción y Tecnología Arquitectónica, los profesionales del ámbito de la arquitectura deben ser más responsables a la hora de utilizar los recursos materiales y energéticos en las construcciones puesto que tienen los conocimientos y recursos tecnológicos para no agotar la energía con el diseño bioclimático y las  energías renovables”.

Existen comunidades que han sabido utilizar materiales naturales para construir y acondicionarse, como la turba que se usa en las casas islandesas como aislamiento térmico, los techos de pasto de Noruega o el picón volcánico que se utiliza en Santorini. “Las ciudades son los entes más sensibles al cambio climático, si la temperatura del planeta sube dos grados en este siglo, en las ciudades se  va a triplicar”, sentenció Neila.

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