Los 20 pastores vascos llegados a Gran Canaria elogian la cultura de arraigo a la tierra de los ganaderos de la Isla

11 sep 2018

Los 20 pastores vascos llegados a Gran Canaria para conocer sus prácticas ganaderas tradicionales e innovadoras han alabado hoy la cultura de arraigo a la tierra de los ganaderos de la Isla y su sabiduría para gestionar el territorio pese a enfrentarse a importantes dificultades, motivo por el que quieren aprender de su experiencia en el mundo rural.

El viaje a Gran Canaria les permitirá conocer hasta el sábado explotaciones ganaderas y queserías de pastoreo, ganadería intensiva y de la cultura ancestral de la trashumancia, que aún pervive en la Isla.

El grupo, formado 14 hombres y seis mujeres, está encabezado por Juan Bautista Otaegui, director de la primera Escuela de Pastores de España, la de País Vasco. Todos se formaron en este pionero centro que abrió sus puertas hace 21 años y por el que ya han pasado 250 estudiantes de diferentes puntos de España, entre ellos Joni López, un joven de Santa Lucía que se ha convertido en el vínculo para este encuentro.

Pese a la corta edad media del grupo, ya que la mayor parte tiene entre 25 y 30 años, estos jóvenes han apostado por este modo de vida y se han puesto al frente de explotaciones ganaderas en Navarra, Cataluña o Aragón e incluso han comenzado a elaborar queso tras su paso por la Escuela, lo que contribuye a la continuidad generacional en el mundo rural.

El consejero de Soberanía Alimentaria del Cabildo de Gran Canaria, Miguel Hidalgo, les dio hoy la bienvenida en la Granja Experimental, mientras que los técnicos insulares les explicaron algunos de los proyectos insulares en marcha, como la Escuela de Ganadería y Pastoreo, además del acuerdo con los pastores de la Isla para la gestión del territorio y luchar contra los incendios forestales.

Hidalgo auguró que esta será una magnífica oportunidad para intercambiar experiencias y aprender de la Escuela de Pastoreo del País Vasco y que tal vez lo que más les iba a sorprender es la escasez de pastos en la zona sur, pero que sin embargo dan un sabor particular a su leche y por ende, a sus quesos, con una calidad reconocida internacionalmente.

Y en ello incidió la coordinadora de Aider Gran Canaria, Juana Vega, quien destacó que pese a ser un territorio pequeño, la Isla aglutina más de 80 queserías artesanales, además de mantener la cultura ancestral de la trashumancia.

Juan Bautista Otaegui, que ya ha estado en Gran Canaria anteriormente, destacó productos de calidad como el queso Flor y Media Flor de Guía y la experiencia de los grancanarios en hacer frente a la orografía para mantener su cultura.

Elogió que en Gran Canaria aún perdure una sociedad rural, que vive de la naturaleza y que mantiene grandes valores que se han perdido ya en otras zonas de España.

Entre las prácticas que conocerán estos días está la trashumancia, una práctica que no se realiza de la misma forma en el País Vasco debido al clima, la orografía y, en definitiva, las características de cada zona. Otaegui detalló que el 85 por ciento de las explotaciones utilizan los comunales o tierras compartidas y llevan a su ganado a la montaña entre mayo y octubre.

El sistema vasco y navarro mantiene a las personas en la misma zona y trabaja con razas locales como la oveja latxa, muy bien adaptadas al medio, lo que tiene como resultado un producto con denominación de origen como el de Idiazabal. La calidad de la leche les vale que los quesos de la zona destaquen en las ferias entre septiembre y noviembre.

Un sector también para las mujeres

Maier Martínez, de Álava, es otra de las pastoras que ha llegado a Gran Canaria y está al frente de una explotación con 150 ovejas y 120 vacas. Pese a ser un oficio tradicionalmente de hombres, la joven destaca el papel que siempre ha tenido la mujer en el mundo rural y con su apuesta por el sector ganadero pretende hacerlo visible y revalorizarlo. Explicó que la formación en la Escuela ha sido fundamental porque le ha permitido trasladar el conocimiento a la práctica.

Casi 9.000 euros por un queso premiado de Julen Arburua

Un ejemplo del éxito de los quesos vascos y navarros de la Denominación de Origen Idiazabal es el de Julen Arburua. Este joven de 26 años forma parte del grupo de pastores llegados a la Isla y puede presumir de elaborar el mejor queso de oveja curado de España 2018, distinción que obtuvo en mayo en el Campeonato de los Mejores Quesos de España.

Pero no ha sido el único galardón, hace menos de una semana ganó con su producto de oveja ahumado el primer puesto en la Feria de Ordizia y en la subasta un restaurador pagó por una pieza nada menos que 8.750 euros, mientras que hace 15 días en el Concurso Navarro de Quesos una unidad fue vendida por 4.550 euros a un restaurante. Este joven comenzó a realizar el queso hace cuatro años gracias a la formación impartida en la Escuela de Pastoreo, tomada como modelo por Gran Canaria para abrir una propia.

 

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