Los rifeños quieren que Canarias sepa que “el pueblo de al lado sufre una represión brutal y necesita solidaridad”

04 may 2018

Los rifeños quieren que Canarias sepa que “el pueblo de al lado está sufriendo una represión brutal y necesita solidaridad”, manifestó hoy Beda Benzaza, activista de esta región marroquí que hace frontera con Melilla, quien fue recibido en el Cabildo junto a Ahmad Zefzafi, padre del líder de movimiento que lucha por los “derechos legítimos y constitucionales” de esta zona, quien lleva encarcelado casi un año y que ha recibido el calificativo de “preso de conciencia” por parte de Aministía Internacional, que cifra en al menos 550 el número de presos, entre ellos menores de edad.

Tras departir con el presidente, Antonio Morales, explicaron junto al consejero de Solidaridad Internacional, Carmelo Ramírez, que sobre el Rif pesa un decreto de los años 50 que lo declaró militarizada la zona, que el Gobierno marroquí impide las inversiones, que las desvía de esta zona bereber a la árabe, y que sufre una discriminación social y económica que los rifeños luchan pacíficamente por superar.

El área cuenta con una población de dos millones de personas, aunque hay otros cuatro millones de rifeños en Europa, y no cuentan con hospitales ni centros oncológicos a pesar de la gran incidencia del cáncer, y por no tener no tiene ni universidad.

Además de acabar con la militarización y la falta de estas infraestructuras y con la parálisis económica, porque ya no quieren tener que salir en pateras quieren trabajar la tierra, los rifeños piden que se aclare la muerte, triturado en un cambión, del vendedor de pescado Mouhssin Fikri, y que supuso el detonante del movimiento social del Rif.

El número de encarcelados por esta causa asciende en la actualidad como mínimo a 550 “presos de conciencia”, según los datos de Aministía Internacional, de modo que son muchos más, posiblemente el doble, apostilló Driss Bouamama, su representante en Canarias, quien hizo referencia tanto a los que ya tienen sentencia como a los que no, así como a los que están en libertad pero controlados para que no emitan videos o realicen cualquier acción a favor de sus reivindicaciones.

La represión pasa también por los intentos de violación. “Cuando oyes a un niño contar cómo le bajaban los pantalones en una comisaría te preguntas hasta cuándo”, lamentó Benzaza junto al padre de Nasser Zefzafi, quien teme que su hijo pueda ser condenado a muerte.

Las familias de los presos  piden apoyo internacional, en especial de los gobiernos e instituciones de Europa, que “no pueden seguir mirando para otro lado”, apostilló Ramírez, quien indicó que el Cabildo seguirá apoyando su causa y la de otros pueblos que sufren represiones o situaciones injustas y de violaciones de derechos humanos.

El movimiento del Rif es “tremendamente pacífico, pero la libertad de hablar no la tenemos en Marruecos, el pueblo sufre marginación y discriminación. Estamos cansados de aguantar esta tortura y de que nos pisoteen todos los días”, concluyó Benzaza.

Driss Bouamama, secretario de la organización en Canarias, agregó que entre los detenidos hay cantantes, poetas, profesores y toda persona que se atreva a alzar la voz contra el régimen marroquí.
 

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