Ramírez y Doreste se solidarizan en Rabat con los presos saharauis de Gdeim Izik

10 nov 2015

El consejero de Cooperación Institucional y Solidaridad Internacional del Cabildo de Gran Canaria, Carmelo Ramírez, y el primer teniente de alcalde de la capital, Javier Doreste, se trasladaron la pasada semana a Rabat para solidarizarse con los familiares y presos saharauis de la prisión de Salé, a donde las autoridades marroquíes les impidieron el paso.

Ambos representantes públicos pretendían interesarse por el estado de 21 internos condenados y encarcelados por su supuesta participación  en la organización del llamado Campamento de la Dignidad de Gdeim Izik, que en 2010 congregó a las afueras de El Aaiún a entre 20.000 y 30.000 saharauis hasta su desmantelamiento por Marruecos.

El acceso a la prisión les fue denegado, pero ambos mandatarios expresaron su apoyo a los presos a través de una misiva y se reunieron con sus familiares, a los que manifestaron adhesión a su causa.

Esta veintena de presos de Gdeim Izik fueron sometidos a un juicio militar sumario y condenados a penas “durísimas”, subrayó Ramírez, que oscilan de 20 años de cárcel a cadena perpetua, pese a que “las pruebas presentadas por el Estado marroquí carecen de consistencia para las acusaciones que se les imputan”.

El consejero insular denunció hoy, además, que incluso fueron condenadas personas que ni siquiera se encontraban en el lugar en el momento en el que se produjeron los hechos.   

De hecho, observadores internacionales que asistieron al juicio denunciaron la falta de garantías procesales, así como la presentación de pruebas falsas u obtenidas bajo torturas, además de la aplicación de la legislación militar a civiles.  

Para Ramírez, el juicio contra los activistas saharauis de Gdeim Izyk se enmarca “en un contexto de represión del Estado marroquí en los territorios ocupados del Sáhara Occidental para imponer su soberanía por la fuerza y haciendo caso omiso de las resoluciones internacionales”.  

Por esa razón, abogó por la liberación de los casi 60 presos políticos saharauis encarcelados en Salé y otras prisiones de Marruecos “de manera injusta” y por defender los Derechos Humanos, así como por cooperar, tanto material como moralmente, con los familiares de esos presos para ayudarles a superar “las enormes dificultades provocadas por el Estado marroquí”.

Al nuevo gobierno

Preguntado por la postura de los sucesivos gobiernos españoles sobre el Sahara, el consejero grancanario declaró que su mayor petición al respecto siempre ha sido, y la reedita para el Ejecutivo que resulte los comicios del próximo 20 de diciembre, es que España asuma al fin su responsabilidad histórica, jurídica y política con el pueblo saharaui.

Ramírez subrayó que es “intolerable” resistir durante 40 años las condiciones que se viven en el Sahara y alertó de las consecuencias que podrían tener para Canarias y el conjunto de España el estallido de un conflicto armado en la zona.

 


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