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Arucas

Escudo Ayuntamiento de Arucas
Municipio de Arucas en Gran Canaria

Situación: Situada en la costa norte de la isla, está separada de la capital por el Barranco de Tenoya.
Superficie: 33,01 kilómetros cuadrados
Altitud: 240 m
Habitantes: 36.797 habitantes (Fuente: INE, Revisión de Padrón Municipal de Habitantes, 2012)
Distancia a la capital:
Web del ayuntamiento: http://www.arucas.org/

Arucas es la localidad más poblada del norte de la isla después de Las Palmas de Gran Canaria, la capital. Muestra a lo largo de terrazas y grandes extensiones cultivadas de plataneras, una parte de su pasado agrícola en el que la fruta cubría prácticamente todo su suelo. Hermoso pueblo de artesanos o "labrantes" de la piedra, tiene su máximo exponente del trabajo de la cantería en la iglesia de San Juan Bautista.

 
La ciudad de Arucas, por el papel que ha representado como segunda urbe en el norte de la Isla (considerando que Telde se halla en el Noreste), sobre todo durante el siglo XIX y primera mitad del presente siglo, es portadora de valores arquitectónicos y urbanísticos singulares, localizados en su mayor parte en el actual Casco Histórico, declarado desde el año 1976 de interés Histórico - Artístico.
 
El monocultivo de la platanera aún se halla ampliamente extendido en la localidad. Hasta el año 1970, Arucas era el municipio con una mayor superficie de terreno dedicada al cultivo del plátano en todo el archipiélago. El máximo auge se produjo en torno a los años sesenta, entrando luego una fase de declive continuado hasta nuestros días.
 
En la actualidad cobran importancia otras actividades como el comercio, los servicios, la industria y el turismo, como consecuencia de las transformaciones socioeconómicas operadas en Canarias en las últimas décadas.

Poblaciones

Arucas, Bañaderos, Montaña de Cardones, Los Castillos, Juan XXIII, Los Portales, Visvique, El Puertillo, San Andrés, Santidad, Tinocas, Trapiche, Trasmontaña, Tres Barrios, La Goleta, El Cerrillo, Cruz de Pineda.

Mapa del Municipio


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La fiesta principal del municipio de Arucas es la de su patrono, San Juan Bautista, que se celebra cada año el 24 de junio. El día antes se celebran las tradicionales hogueras de San Juan, se organiza una feria de ganado y una romería donde hombres y mujeres vestidos de típicos danzan al compás de la música folklórica canaria.

Asímismo, en estos eventos religiosos y festivos se dan cita los artesanos de la localidad, que muestran a los romeros un sinfín de productos típicos del municipio. Entre las fiestas religiosas que tienen lugar en Arucas también destacan las Fiestas de Santa Lucía, el 13 de diciembre; y las Fiestas de San Sebastián, el 20 de enero.
Los Carnavales, en febrero, representan la fiesta lúdica más importante y popular en el municipio y las Fiestas de Navidad en diciembre  cuentan también con un amplio programa de actos populares.
 

Lugares de interés histórico cultural de Arucas

  • Iglesia Parroquial de San Juan Bautista: A principios del siglo XX la emblemática Iglesia de San Juan Bautista asume un papel fundamental en el municipio aruquense, siendo respaldado este proyecto por el párroco D. Francisco Cárdenes Herrera, el benemérito D. Francisco Gourié Marrero y el prócer D. Blas Rosales Batista. Se trata de la pieza arquitectónica con mayor presencia y valor social de la ciudad. Este edificio arquitectónico fue construido a mano, siendo por lo tanto fiel testimonio de la habilidad de los labrantes.

    Tras la propuesta ya mencionada, se decidió formar una Junta Directiva para que colaborase en la creación de esta obra de gran envergadura. De esta manera participaron diferentes personalidades de la ciudad aruquense. Fue precisamente esta Junta la que aprobó el proyecto arquitectónico de Manuel Vega y March, arquitecto catalán en septiembre de 1908. Según el arquitecto que concibe esta obra descomunal, su proyecto está basado "el barroquismo del último gótico europeo", acogiendo estilos arquitectónicos del momento tales como el neoclásico, ecléctico y modernista; pero aportando un sentido ojival presente en todo el edificio.

    Asimismo el encargado de dirigir dicha obra será Fernando Navarro y Navarro, en colaboración con el maestro mayor de obras Sebastián Quesada Hernández y un grupo extenso de trabajo formado por canteros, labrantes y tallistas, magnánimos tratantes de la "piedra azul" de Arucas.

    El 19 de marzo de 1909, festividad de San José, comienza la construcción del Nuevo Templo. Su apertura se produce el 19 de marzo de 1917, momento en que se abre al culto. Ahora bien, las obras continuaron en las torres hasta 1932, terminándose el basamento y primer cuerpo de la cuarta torre o campanario, para lo que fue significativa la oportuna colaboración de los Marqueses de Arucas. Sin embargo, será en 1962, cuando se reanude la construcción de dicha torre. La conclusión definitiva se prolongaría hasta la década de los 70, en concreto hasta el 24 de junio de 1977, festividad del Patrono de la ciudad de Arucas, San Juan Bautista.

    La Iglesia neogótica se levanta en dos cuerpos, teniendo cuatro fachadas, enmarcadas entre dos torres agudas. La fachada principal, situada en la vertiente norte, da a la Plaza de San Juan. Sin embargo el interior está dispuesto en función del acceso al edificio ubicado en la fachada oeste. Respecto a la fachada sur da al Parque de la Paz, mientras que la Este tiene una significación menor.

    El exterior de las fachadas norte y sur es prácticamente igual, tan sólo se diferencian en la instalación de una torre - campanario en la última de las fachadas. Dicha torre - campanario ocupa unos 60 metros de altura y está ubicada en el extremo sureste. La dirección de la construcción de la torre - campanario fue realizada por Rafael Massanet, sucesor de Fernando Navarro. Es ésta la torre que se reanuda en 1962.

    El reloj de la Villa tiene su origen en el impulso de la agricultura, pues ante la necesidad de medir las horas de agua para el riego, fue imprescindible su colocación. Este reloj se instaló por decisión de la Junta General de la Heredad de Aguas en la Iglesia de San Juan, construyendo para ello una torre, similar a las de la Catedral de Santa Ana. El mencionado reloj fue construido en Inglaterra por John Moore & Sons, funcionando desde 1850. Actualmente el reloj se sitúa en la torre suroeste del Templo neogótico, conociéndose como Torre del Reloj.

    En el interior del Templo podemos apreciar un importante e interesante legado histórico artístico que realza la exquisitez y riqueza ornamental y cultural del término aruquense. Esto último es resultado, precisamente, de la conexión y comunicación con Italia y Flandes. Las capillas más destacadas que conforman el interior de la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista son: la capilla de San Juan Bautista, la capilla del Corazón de Jesús, la capilla de la Virgen del Rosario, la capilla de San Blas, la capilla de San Francisco.

    Por último señalar que las vidrieras son un elemento característico de esta construcción, propicias para crear la atmósfera necesaria para el culto religioso. La instalación de las mismas se realizó entre 1916 y 1928 por las relaciones que mantuvo D. Francisco Gourié con la Casa Francesa Maumejean et Frères. No cabe duda de que la realización y consecuente aportación de estas cristaleras viene dada por la colaboración de distintos grupos sociales. Por lo tanto son reflejo de la situación económica del momento.

    También debemos destacar obras artísticas de relevancia como el Cristo Crucificado que preside el Altar Mayor, Cristo que sobrecoge ante la serenidad que expresa, la imagen de la Virgen del Carmen, San Antonio María Claret, Santa Teresa de Jesús, Santa Lucía, San Sebastián, la imagen del Cristo Yacente, obra del escultor aruquense Manuel Ramos (1899-1971)... En cuanto a las pinturas destacan las obras del pintor canario Cristóbal Hernández de Quintana (1659-1725), cuyo estilo pictórico pertenece al barroco. Contamos así con la representación de la Virgen con el Niño y San José con el Niño.
     
  • Plaza de San Juan: La Plaza de San Juan, ante la fachada principal, la fachada norte, de la Iglesia Parroquial de San Juan, está configurada desde el siglo XVII, sufriendo distintas transformaciones a lo largo del tiempo. A mediados del siglo XIX el maestro de obras Rafael Henríquez, se encargó de dirigir la construcción de losas de cantería para la plaza. El laurel de Indias fue el elemento vegetal escogido para el lugar.

    Desde 1901 la Plaza adquiere un aspecto semejante al actual. Hacia 1914 se la dotó de alumbrado eléctrico; con posterioridad en 1928 se recurre a una nueva transformación, derribando los laureles para sustituirlos por tuliperos del Gabón y pinos de oro. Por tanto, la Plaza forma parte de un conjunto armónico, entre edificios de gran importancia arquitectónica de distintas épocas, signo del crecimiento urbano de la ciudad. Se conforma hasta finales del siglo XIX como el centro urbano de la Villa de Arucas.

    Alrededor de la Plaza, como decimos, encontramos edificios emblemáticos para la ciudad aruquense: la Casa Parroquial, mandada a construir por don Juan Mateo de Castro en el siglo XVII, quien procuró la reconstrucción de casi todas las ermitas del término; la Casa contigua a la del curato, muestra de la arquitectura doméstica canaria; la Casa de Barbosa, correspondiente a finales del siglo XVIII y sita en el número 2 de la calle Federico Díaz Bertrana; y la Casa Granado Marrero, que recibe este nombre por el propietario que encargó la obra.
     
  • Casa de la Cultura: El edificio en el que se ubica la Casa de la Cultura, situada en la calle Gourié, data del siglo XVII. Su estructura arquitectónica se corresponde con la tipología tradicional canaria. En su interior las distintas estancias se distribuyen en torno a un patio, en el que encontramos un drago. Asimismo destaca la balconada interior de esta casa. La remodelación de la Casa de la Cultura fue realizada por Santiago Santana, artista aruquense que trabajó en la remodelación de la Casa de Colón, situada en el Barrio de Vegueta en Las Palmas de Gran Canaria, con lo que apreciamos una cercanía y similitud con las viviendas del casco antiguo de la capital grancanaria. Actualmente alberga la Biblioteca Municipal y el Archivo General de Arucas.
     
  • Plaza de la Constitución: La Plaza de la Constitución está situada entre las calles León y Castillo y Francisco Gourié. Su aspecto actual se debe a la remodelación realizada a finales del siglo XIX, construyéndose a su alrededor las Casas Consistoriales, el Mercado Municipal y la antigua Plaza de San Sebastián, hoy desaparecida. Estas obras se realizaron en la llamada época "La Gloriosa" o "Revolución de Septiembre de 1868".

    El edificio del Ayuntamiento es una pieza arquitectónica de gran valor, construida en 1875 por José A. López de Echegarreta y reformada en 1932. El Mercado es obra de gran importancia por sus dimensiones y su calidad arquitectónica. Proyectado también por López Echegarreta sobre el año 1880, fue en su época el segundo mercado construido en las islas Orientales después del de Las Palmas de Gran Canaria.
     
  • Museo Municipal y Jardín de Gourié: Dentro del casco urbano de la ciudad de Arucas, hemos de destacar el Museo Municipal y el Jardín de Gourié. El Museo Municipal está ubicado en la antigua casa del Mayorazgo de Arucas, construida a principios del siglo XIX, cuya edificación fue ordenada por Pedro Alcántara Déniz Miranda, administrador. Su dueña era doña María Luisa Castelli.

    Tras la disolución del Mayorazgo en 1859, la mansión fue adquirida por D. Alfonso Gourié Álvarez. De esta manera, la Casa del Mayorazgo pasa a conocerse como la "Casa de Gourié".

    En la actualidad la Casa de Gourié es propiedad del Ayuntamiento y alberga Salas de exposiciones, museo, oficinas y un hermoso jardín a su alrededor. Hoy en día se exhibe permanentemente la obra pictórica de Guillermo Sureda y Santiago Santana y las esculturas de Manolo Ramos. Asimismo, una de las dependencias del Museo está destinada a la Galería de Retratos, donde se exponen diversas personalidades que han influenciado en la Historia de la ciudad de Arucas. En este jardín se encuentra la Fuente del Pilar, ubicada en el muro este de la casa, en la calle Barranquillo. A este respecto es interesante reseñar que a mediados de la década de 1860, el agua estaba repartida en distintos heredamientos, por lo que difícilmente llegaba a la Villa, de esta forma, ante el consecuente desplazamiento que la población debía realizar, Alfonso Gourié determinó donar las aguas de la Fuente para uso público.

    La canalización de este proyecto se encomienda a Pedro Maffiotte, director de Caminos Vecinales y ayudante de obras públicas. El maestro de obras Rafael Henríquez participó en estos trabajos junto a Francisco de la Torre y Sarmiento, maestro mayor de obras de Las Palmas de Gran Canaria. En 1874 se instaló el pilar con el que actualmente figura en el lugar.
     
  • Parque Municipal: En 1947 la Comisión Gestora Municipal comenzó los trámites para adquirir una parte de los Jardines de Gourié. El Ayuntamiento declaró los terrenos y la mansión de Gourié de interés público. El 23 de junio de 1948 el párroco Francisco Hidalgo bendijo los Jardines convertidos actualmente en Parque Municipal y se procedió a la inauguración del recinto.

    Ocupa una superficie aproximada de 10.000 metros cuadrados. Durante dos siglos, se ha ido formando este magnífico e interesante Jardín en el que podemos encontrar un gran número de plantas autóctonas y exóticas. Podemos destacar árboles traídos de distintos continentes como el palo borracho; varias especies de araucarias, palmeras y plantas como el nenúfar, hortensia o flor de mundo, etc.

    Dentro del Parque cobra gran interés la red de acequias existente en él. Así tenemos un ejemplo en la cantonera Real o del Reparto. La distribución del Parque Municipal, se fundamenta en dos modelos, el inglés, que viene dado por las zonas arboladas, y el versallesco, caracterizado por sus estanques y parterres dispuestos con forma geométrica. El conjunto del Parque Municipal ha dado lugar a que se conozca a Arucas con el sobrenombre de Ciudad de las Flores.
     
  • Edificio de la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas: La sede de la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas está ubicada en la calle Francisco Gourié. La función que realiza el heredamiento de aguas es fundamental en la Historia de todo municipio y, particularmente, en la ciudad de Arucas, pues el desarrollo agrario requiere de una organización adecuada para su efectividad y consecuente producción. Precisamente la construcción de acequias de piedra, cantoneras y presas, posibilitó el auge económico de la Villa. Asimismo colaboró en proyectos de interés social tales como la reedificación de las Casas Consistoriales de Las Palmas de Gran Canaria (1848), el Teatro Pérez Galdós (1867), Puente de Arucas y Tenoya (1860-1872).

    A pesar de que se fundó a mediados del siglo XVI, no tuvo un local propio hasta 1912. Los planos del edificio fueron realizados por el arquitecto Fernando Navarro. Es una magnífica pieza de gran relevancia urbana y alto valor arquitectónico.
     
  • Fábrica y Museo del Ron: En el Museo del Ron se exhiben utensilios para la elaboración de la bebida así como una serie de barriles firmados por personajes ilustres: los Reyes de España, Alfredo Kraus, Antonio Machín, Montserrat Caballé... Uno de los atractivos para el visitante es el obsequio de la degustación de diversos productos lanzados al mercado por esta industria. Igualmente hallamos la Sala de fotografías, con una colección fotográfica de los siglos XIX y XX, en la que se aprecia el desarrollo de la Villa en relación con la destilería.

    El comienzo de la fábrica se remonta a 1883. El edificio fue construido por el maestro Manuel Aguiar. Destaca la chimenea de ladrillos; la maquinaria azucarera procedía de Glasgow (Escocia). El 9 de agosto de 1884 se inaugura la fábrica con el nombre de Fábrica Azucarera y Destilerías de San Pedro; en la década de 1920, la fábrica tuvo que cerrar sus puertas. Sin embargo veinte años después la industria se consolida de nuevo y resurge en 1965.
     
  • Casa y Jardín de la Marquesa: Este interesante conjunto, propiedad de la Marquesa de Arucas, se localiza a menos de un kilómetro del centro de la ciudad, en la carretera que une Arucas con Bañaderos. En el Jardín de la Marquesa (o de Las Hespérides) destaca en su interior la vivienda - palacio construida hacia 1880 por el primer Marqués de Arucas D. Ramón Madam y Uriondo y su esposa Dña. María del Rosario González y Fernández del Campo. Este palacete tiene una disposición simétrica y sobresale el tratamiento ornamental de su fachada principal en la que se combina el pilar y la columna formando arcos. El Jardín tiene una gran riqueza en flora, por lo que es de gran importancia para los botánicos. Actualmente se pretende un fin turístico por parte de los herederos, de esta forma, los espaciosos jardines de estilo romántico que rodean esta notable mansión se han habilitado desde hace algunos años para ser visitados. Contienen una importante colección de plantas ornamentales principalmente de la flora subtropical, tropical y autóctona, que recoge alrededor de 2.500 especies. El Jardín se divide en dos zonas: una parte reciente y la zona antigua que rodea al Palacete.
     
  • Casas Consistoriales: A pesar de que en 1813 se instituyó el término aruquense como municipio, no sería hasta 1875 cuando se habilitaría un local para uso consistorial. Los primeros planos fueron realizados por Pedro Maffiotte y corregidos por el arquitecto José A. López Echegarreta; participaron varios maestros de obras como José Déniz, Manuel Aguiar y Mario Benavides.

    Se trata de un edificio arquitectónico con estructura rectangular dispuesto en torno a un patio y dos plantas. El remate del edificio tiene abundante decoración vegetal.
     
  • Mercado Municipal: Otra de las construcciones que sin lugar a dudas embellecen la ciudad de Arucas, es el Mercado Municipal. Una vez terminadas las Casas Consistoriales se decidió que era necesario emprender unas obras de estas características para el adecuado aporte económico para la ciudad. El Mercado ocuparía parte del espacio de la ermita de San Sebastián, derruida con tal propósito y la Plaza del mismo nombre. Los planos fueron elaborados en 1876 por José A. López Echegarreta. Se comenzó la construcción bajo la dirección del maestro Antonio Guerra Rodríguez, terminándose en 1882. Así se conforma como el segundo Mercado de la Isla, después del Mercado de Vegueta, en la ciudad de Las Palmas de Gran Canaria.

    La planta es rectangular y la fachada consta de tres portadas, transmitiendo un lenguaje ecléctico. Ha sido restaurado en varias ocasiones, en función de las condiciones higiénicas, por ejemplo como sucede en los años veinte. Posteriormente se crean nuevos departamentos.

Lugares Interés General Arucas

  • Costa de Arucas: La costa ofrece bastantes puntos de interés para el visitante: el Charco de las Palomas, Punta Camello, Salinas del Bufadero, La Burgaera, la Cala de Cebolla, Cueva de Palomas... Algunas de las playas existentes son las de Bañaderos, El Puertillo, San Andrés, El Peñón, Las Fuentes, Las Coloradas, Los Charcoles, Los Enanos, Los Marrajos, Quintanillas...
     
  • Montaña de Arucas: Constituye una de las mejores atalayas de la isla, desde donde se contemplan magníficas panorámicas de todo el municipio y el Norte de Gran Canaria, desde la Isleta a la Montaña de Gáldar, y hacia el interior, hasta La Cumbre. Varios miradores orientados hacia los cuatro puntos cardinales permiten apreciar, en toda su magnitud, los extensos cultivos de plataneras, así como la ciudad y sus principales núcleos de población.
     
  • Facultad de Veterinaria de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria: En la falda norte de Montaña de Cardones se encuentra la Facultad de Veterinaria de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, en ella tiene lugar en el mes de junio el Concurso - Exposición de ganado selecto de la isla de Gran Canaria. Igualmente se halla en esta zona la Granja Agrícola Experimental del Cabildo Insular y la Escuela de Capacitación Agraria.
     
  • Salinas del Bufadero: Para llegar a las Salinas hemos de situarnos en El Puertito. La ruta resulta un espectáculo espléndido en el que la naturaleza nos hace partícipes de sus maravillas. Hemos de señalar que resulta un lugar en el que es necesario tener precauciones. Igualmente podemos acceder por la carretera C-810, a la altura del Lugar Punta Camello. Estas salinas se instalaron en el siglo XVII. Las Salinas del Bufadero, junto a diez salinas más extendidas por el conjunto de las Islas Canarias, forman parte de un proyecto de rehabilitación promovido por el Gobierno de Canarias, con el objeto de mantener el enriquecimiento del ecosistema marino (HERNÁNDEZ PADRÓN, A. y ALMEIDA PÉREZ, R.: Arucas. Guía..., op. cit., 1996, pp. 143-144).

El origen de la ciudad de Arucas se atribuye a la palabra Arehuc o Arehucas. De esta manera a lo largo del tiempo sufrirá su transformación definitiva en Arucas, nombre que recibe actualmente. Según fuentes históricas tradicionales, el poblado aborigen estaba ubicado en el barrio de la Hoya de San Juan. No obstante, tras varias investigaciones se sabe que dicha ubicación era mayor, extendiéndose incluso hasta la Montaña de Cardones. Se han localizado varios asentamientos prehispánicos en los que incluiríamos zonas de cultivos, viviendas, cuevas de habitación, necrópolis, lugares de almacenamiento, etc.

 
Abreu Galindo será el primer cronista que haga referencia a la ciudad aruquense: "Después que el gobernador Pedro de Vera hubo quietado el Real y enviado preso al capitán Juan Rejón y consortes a la Corte, un día, por ver la tierra, tomando la gente que le pareció más suelta del Real y algunos caballos, se fue a correr en el término de Arucas", (ABREU GALINDO, Fr. J. de: Historia de la conquista de las Siete Islas de Canaria, 1977, p. 210)
 
En 1479 el capitán Juan Rejón, acompañado de las tropas castellanas, destruyó el poblado que ocupaba la actual Arucas haciendo que huyesen sus habitantes en busca de protección. En las cercanías del poblado se sucedió la famosa Batalla de Arucas en la que murió el caudillo canario Doramas a manos del conquistador Pedro de Vera, sucesor de Juan Rejón, batalla por la que se recuerda especialmente a este caudillo en el acerbo popular grancanario.
 
Tras la conquista de Gran Canaria, se procedió al reparto de tierras y aguas entre los conquistadores, introduciéndose el cultivo de la caña de azúcar. Como sabemos este cultivo estaría asesorado y supervisado en su elaboración y fabricación principalmente por los portugueses, que arriban como mano de obra asalariada y técnica de alto nivel, bien pagada y que no tarda en integrarse con los castellanos, por lo que podríamos suponer que se encontrasen éstos entre los primeros pobladores de la Arucas Hispánica. Algunos documentos establecen que la repoblación de Arucas se produjo en los primeros años del siglo XVI, entre 1500 y 1502. Generalmente se atribuye la fundación de este lugar a Tomás Rodríguez de Palenzuela, uno de los principales terratenientes del término. Asimismo, también se señala a éste último como fundador de la ermita, y posteriormente capellanía, de San Juan de Ortega, en Firgas.
 
Sobre la concesión del título de Villa al lugar de Arucas, hemos de señalar que no se sabe con precisión cuándo se constituyó como tal. Al parecer el obispo don Fernando Vázquez de Arce instituye como conjunto parroquial a Arucas y Moya con anterioridad a 1515. Establecido como parroquia el término de Arucas, con posterioridad sería nombrada Villa, posiblemente en las primeras décadas del siglo XVI.
 
El aumento de la feligresía trajo consigo la fundación de las ermitas de San Pedro Apóstol y San Sebastián, pertenecientes al siglo XVI. La primera de ellas, ubicada en La Goleta, fue mandada a construir por Juan Mansel, comerciante francés. De esta manera podríamos hablar de dos núcleos de población llamados "Villa de Abajo" y "Villa de Arriba", perteneciendo la primera a la antigua parroquia de San Juan y la segunda a la ermita de San Pedro. Hemos de señalar que la ermita de San Juan Bautista, edificada en 1502, dio lugar en 1515 a la Iglesia Parroquial de San Juan Bautista, que con el paso del tiempo sería reedificada.
 
A lo largo del siglo XVI será fundamental la fundación de la Heredad de Aguas de Arucas y Firgas (1545-1546) y el Mayorazgo de Arucas por Pedro Cerón (1572), Mayorazgo que marcará la pauta socioeconómica del término aruquense en los siglos siguientes, hasta desamortización de Mendizábal y Madoz, 1836 y 1855 respectivamente.
 
La importancia económica que adquiere Arucas, gracias a la introducción del cultivo de la caña de azúcar, es significativa. Así se crearán varios ingenios azucareros en la zona norteña.
 
Debido a la competencia de la caña de azúcar americana, de costes más reducidos que la producida en el archipiélago canario, así como al desgaste ecológico que la explotación de dicho cultivo provocó en el territorio insular, comienza una grave crisis en el primer tercio del siglo XVII. Consecuentemente desaparecería la producción azucarera sobreviniendo años de carestía que se acentuarían con la emigración canaria, de forma prioritaria hacia América.
 
Durante el siglo XVIII no varió el carácter crítico que padecía económicamente la Villa de Arucas. Estas calamidades vendrán dadas, sobre todo, por cuestiones climatológicas, habiendo numerosas sequías, inundaciones y plagas. Gracias a los caldos canarios, es decir, al cultivo de la vid, la economía local sostuvo un medido equilibrio, pues es sabida la importancia del vino archipielágico en el mercado internacional, y al cultivo del millo, el trigo, las papas y los árboles frutales, Gran Canaria logrará desde la segunda mitad del siglo XVII un equilibrio económico que la llevará a rozar el autoabastecimiento. A este respecto es importante tener en cuenta que este equilibrio económico solapará gran parte de la tensión social debido a la carestía de alimentos y la desigual distribución de la propiedad. Sin embargo, dicha tensión se mantendrá de forma latente y estallará con las nuevas crisis de finales del XVIII y el XIX. De esta manera la mejora económica propicia un aumento de la población aruquense en el periodo posterior, como señalan algunos autores.
 
Por último, el siglo XIX será decisivo para Arucas. En 1813 se convierte en municipio tras una dura lucha entre dos bandos de la oligarquía local: los Matos, por un lado, y don Pedro González Castellano por otro, opuestos y favorables a la emancipación municipal respectivamente. Al final, Arucas obtiene alcalde y ayuntamiento propios. El desarrollo agrícola se agudizaría tras la desvinculación de las tierras del Mayorazgo de Arucas. Destacarán en esta centuria los cultivos de la cochinilla, principalmente, el azúcar y el plátano. Igualmente podemos señalar la importancia del cultivo del tabaco, aunque en menor medida que el resto de cultivos que hemos citado. Asimismo debemos destacar la construcción de canales, acequias, cantoneras y embalses.
 
Como resultado de los beneficios económicos patentes en la segunda mitad del siglo XIX, se produjo la transformación urbana del municipio de Arucas, construyéndose las Casas Consistoriales, el Mercado y mejorando las vías de comunicación. Gracias a los adelantos habidos durante estos años en 1894 se le concede el título de Ciudad por la reina María Cristina. Para finalizar, hemos de añadir que el cultivo del plátano emprenderá una andadura progresiva, signo del auge económico que se mantiene en Arucas hasta los años setenta.

Galería multimedía de Arucas