El Ecoparque Gran Canaria Norte

En sus 290.000 m2, el Ecoparque Gran Canaria Norte (Complejo Ambiental de Salto del Negro) cuenta con una serie de instalaciones operativas para la clasificación, tratamiento, valorización y eliminación de los residuos recogidos en la isla (excepto el vidrio y el papel y cartón, que se entregan directamente a los recicladores).

Instalaciones del Ecoparque Gran Canaria Norte

Planta de selección y clasificación de envases ligeros

Es la encargada de procesar todos los envases ligeros generados en la isla de Gran Canaria y que han sido depositados en los contenedores amarillos de la vía pública. Además, en ella se tratan los envases ligeros procedentes del sector turístico. Su capacidad máxima es de 25.200 toneladas/año.

La función primordial de esta instalación es la recuperación directa de materiales valorizables. Los envases ligeros procedentes del contenedor amarillo se separan en:

  • Metales (acero y aluminio)
  • Plásticos (PET, PEAD, FILM y PLÁSTICO MEZCLA)
  • Briks

Inicialmente, esta planta de tratamiento efectuaba una selección manual de las fracciones plástico y brick, y de forma automática sobre las fracciones férricas metálicas y no metálicas. Desde el año 2014, el proceso está completamente automatizado, con una capacidad máxima de 12.600 toneladas/año, aproximadamente, 6 toneladas cada hora.

Etapas del proceso de tratamiento:

Una vez que los vehículos recolectores de envases ligeros, procedentes de los contenedores amarillos ubicados en la vía pública, vacían su carga en el área de descarga (playa de descarga), se da comienzo al tratamiento de este tipo de residuos.

Los residuos son transportados automáticamente, a través de cintas de alimentación, hasta un trómel que mediante mallas con distintas perforaciones realiza una criba (haciendo movimientos giratorios), para separar los residuos según su tamaño.

En esta etapa del proceso, en la que se realiza la selección por tamaño, se distinguen tres zonas de trabajo, donde cada una de ellas tiene un paso que condiciona el tamaño de la fracción a separar:

  • Malla de 50 mm (Fracción <50 mm).: Esta fracción será considerada rechazo de planta.
  • Malla de 200 mm (Fracción 50-200mm): De esta fracción se obtendrán elementos recuperables y/o valorizables. Se tratará pues, de valorizables que preferentemente se encontrarán fuera de las bolsas de plástico.
  • Malla de 300 mm (Fracción 200-300).: Esta fracción, como en el caso anterior, posee gran cantidad de elementos recuperables y/o valorizables, pero a diferencia de la fracción 50-200, los residuos están contenidos en bolsas.
  • Fracción mayor 300mm. El rebose de trómel es la tercera y última fracción que se puede obtener por separación granulométrica. En ella se encuentran los residuos que no están sujetos a una recuperación mediante el sistema automático y que, en todo caso, se efectúa de manera manual en la cabina de voluminosos (triaje selectivo), donde los operarios descartan como rechazo la materia orgánica o los productos voluminosos no valorizables (juguetes, cubos de playa…), que hayan sido introducidos erróneamente en los contenedores amarillos. Además, en este zona de triaje, se seleccionan manualmente los residuos, según su categoría, en los contenedores específicos para bricks, PET, PEAD blanco, PEAD de color y resto de plásticos, ubicados al final del proceso, para ser trasladados a la zona de subproductos, donde serán prensados.

A continuación, las fracciones de 200-300mm y las >300mm se trasladan hasta el abridor de bolsas. Su función es vaciar y abrir las bolsas, con el fin de preparar los residuos para las siguientes fases.

Estas bolsas de plástico y algunos materiales (envoltorios de plástico o film), por su naturaleza ligera, son succionados en un proceso de aspiración neumática situado en esta misma zona, y depositados en una máquina denominada Ciclón, que los unirá para ser compactados en una prensa film.

El resto de materiales pasan a la siguiente etapa de selección densimétrica, donde un separador balístico selecciona los diferentes tipos de envases en función de su densidad y morfología, es decir, por el aspecto de los productos en cuanto a su estructura y comportamiento físico:

  • La Fracción plana-ligera (principalmente residuos de papel y cartón) se recoge mediante la secuencia de transportadores por banda (cintas) hasta su destino a contenedor de rechazo.
  • La Fracción rodantes-pesados (botellas, briks, latas y otros objetos de similares) se recoge sobre transportadores por banda, hasta el separador óptico, donde se inicia el proceso de selección automática.

Previo a la entrega del residuo al transportador, se coloca un separador férrico que retira del flujo el material magnético, dejándolo caer a la prensa de férricos.

En la selección automática se procura la recuperación de todos aquellos elementos valorizables de carácter pesado y/o rodante, especialmente la recuperación de los productos PET, PEAD, BRICK, aluminio y plástico mezcla. Esta línea de selección automática, formada por tres separadores ópticos y un separador de inducción, se distribuye a lo largo de este proceso para obtener el máximo rendimiento de los equipos, que permita la correcta gestión de los productos valorizables. El separador de férricos y el separador de inducción son elementos clave en el conjunto de la selección automática. Su colocación dentro del proceso permite recuperar los metales férricos (como latas de conservas) y no férricos (aluminios, tales como latas de refresco), donde son seleccionados y enviados a una prensa embaladora de metales. El resto de plásticos y los PET, PEAD y briks son clasificados mediante los separadores ópticos y enviados a los contenedores específicos, para ser trasladados y prensados en la zona de subproductos.

Los subproductos recuperados se envían a su correspondiente reciclador, el cual se encargará de transformarlos en nueva materia prima, con la que fabricar nuevos envases o cualquier otro producto en el que se utilicen estos materiales, como por ejemplo piezas de automóvil, tuberías, fibras textiles, etc. Los rechazo que se originan en el proceso, son agrupados para ser trasladados posteriormente al Vaso de vertido.

Planta de selección y clasificación de la Fracción Resto (Todo-Uno)

En esta planta se tratan los residuos procedentes del contenedor de fracción resto (contenedor gris). Su capacidad máxima es de 337.120 toneladas/año.

En esta planta, acorde a la legislación europea y estatal, se selecciona principalmente la materia orgánica, así como aquellas fracciones de los residuos domésticos que no se hayan depositado en los contenedores de recogida selectiva de la vía pública (papel/cartón, envases ligeros y vidrio) o en los puntos limpios, para ser incorporados a la cadena de reciclaje, antes de ser desechados definitivamente. Estos productos (especialmente el papel y cartón), al ser mezclados con otros materiales y, sobre todo, con materia orgánica, pierden valor, de ahí la importancia de depositar cada fracción en el contenedor habilitado para ello.

La Planta de selección y clasificación de la Fracción Resto del Ecoparque Gran Canaria Norte, incluye los últimos avances tecnológicos, de tal manera que la mayor parte de los procesos son totalmente automáticos.

Etapas del proceso de tratamiento:

Una vez los vehículos que transportan los residuos son recepcionados en báscula, quedan autorizados a realizar la descarga del residuo en el foso de la planta, donde son almacenados, para su posterior tratamiento. El tratamiento, propiamente dicho, se inicia en el punto de alimentación de las líneas, que son alimentadas mediante un pulpo, que recoge los residuos del foso.

Los residuos son transportados automáticamente, a través de cintas de alimentación, hasta un trómel que mediante mallas con distintas perforaciones realiza una criba (haciendo movimientos giratorios), para separar los residuos según su tamaño.

Una segunda línea de triaje recibe el flujo de planos de balístico (cajas de cartón), para permitir la recuperación de cartón.

  • Malla de hasta 80 mm.: Se obtiene una fracción rica en materia orgánica, que se deriva principalmente a la Planta de Bioestabilización y así como a la de Biometanización, previa separación de aquellos elementos no interesantes para el proceso de tratamiento de la materia orgánica o que puedan tener algún interés para su valorización como recuperado.
  • Malla de 80-200 mm.: Esta Fracción contiene gran cantidad de elementos recuperables y/o valorizables (envases pequeños y medianos, como vasos de yogur, bricks, botellas de agua,…), que se encuentran fuera de las bolsas de plástico. Esta fracción es conducida al separador balístico, donde se realiza una separación densimétrica de aquellos productos que tienen como posibles destinos, ser embalados como CSR (combustible sólido recuperado), ser seleccionados como papel o, en su defecto, ser considerados rechazo de planta. El resto de los productos obtenidos en el balístico (rodantes) pasan al sistema de separadores ópticos (separación automática), que es el responsable de la segregación de los subproductos a recuperar (PET, PEAD, Briks).
  • Malla de 200-400 mm.: Esta fracción también posee una gran cantidad de elementos recuperables y/o valorizables pero, a diferencia de las fracciones anteriores, los productos valorizables estarán contenidos en bolsas. Igualmente, la idea fundamental para el tratamiento de esta fracción es llevar la máxima cantidad de recuperables al sistema de selección automática. Esta fracción pasa por un abrebolsas previamente al envío de los residuos a un separador balístico (separación densimétrica) , en el cual se clasifican los residuos en planares o rodantes. Estos últimos pasan al sistema de separadores ópticos (separación automática) , que es el responsable de la segregación de los subproductos a recuperar (PET, PEAD, Briks).
  • Fracción mayor de 400 mm.: El rebose de trómel es la última fracción que se puede obtener por separación granulométrica. En ella se encuentran los residuos que no están sujetos a una recuperación mediante el sistema automático y que, en todo caso, su recuperación se efectúa de manera manual en la cabina de triaje (cartón, plástico rígido, principalmente cajas de frutas, film (PEBD).Además, en este zona de triaje, se seleccionan manualmente los residuos, según su categoría, en los contenedores específicos para bricks, PET, PEAD blanco, PEAD de color y resto de plásticos, ubicados al final del proceso, para ser trasladados a la zona de subproductos, donde serán prensados.

Los subproductos recuperados se envían a su correspondiente reciclador, el cual se encargará de transformarlos en nueva materia prima, con la que fabricar nuevos envases o cualquier otro producto en el que se utilicen estos materiales, como por ejemplo piezas de automóvil, tuberías, fibras textiles, etc. Los rechazo que se originan en el proceso, son agrupados para ser trasladados posteriormente al Vaso de vertido.

Tratamiento de residuos industriales.

Los residuos industriales y comerciales pueden presentar, por sí mismos, un elevado poder calorífico si son tratados de manera correcta. Para su recuperación mediante valorización energética, se les realiza un tratamiento previo de selección primaria, así como un proceso mecánico de adecuación.

La línea de preparación del residuo industrial-comercial del Ecoparque Gran Canaria Norte consta básicamente de las siguientes etapas:

1. Area de descarga y triaje primario

El triaje primario tiene como función la recuperación de los productos valorizables (metales, maderas, plásticos…) y la separación de aquellos elementos que puedan provocar algún tipo de alteración en el funcionamiento normal de la línea de tratamiento. Todos los productos seleccionados son depositados, de forma ordenada, en sus respectivos espacios o contenedores, para su gestión posterior.

2. Línea de trituración en cabecera

La línea de tratamiento empieza con un triturador, que tiene la labor de realizar una primera homogeneización del producto a procesar. Esta homogeneización se efectúa a un tamaño de partícula de 200 mm.

3. Línea de separación densimétrica

Para obtener un producto final de alta calidad, a la salida de la trituración se aplica un tratamiento densimétrico, mediante un separador balístico, y una separación de los elementos férricos, a través de un separador magnético.

4. Línea de embalado y retractilado

Tratamiento de voluminosos

Los residuos voluminosos (muebles y enseres) son tratados en esta planta. De forma simple y eficaz, se les aplica una selección primaria, una trituración y una separación férrica.

El proceso comienza con la llegada del residuo a la playa de recepción y almacenamiento. Un pulpo móvil o cargador industrial, operado por un maquinista, alimenta el equipo de trituración.

El operario, además, se encarga de las siguientes operaciones:

  • Organización del material acumulado en la playa, para garantizar la necesaria disponibilidad de espacio de descarga directa de los camiones de recogida.
  • Separación de aquellos elementos mezclados con el voluminoso que pudieran poner en peligro la integridad del triturador (piedras, materiales férricos de gran tamaño, etc.). Dichos elementos se colocarán en contenedores, para su posterior gestión.
  • Mantenimiento correctivo, con ayuda del personal asignado.

De los trabajos de trituración, se obtiene:

  • Madera limpia: su objetivo es su venta para la fabricación de aglomerados.
  • Madera con metales: la aplicación de una separación magnética, permite la venta de los elementos férricos. El triturado de la madera tiene como destino su venta como aglomerados o, en caso contrario, su disposición hacia un depósito controlado.
  • Colchones: su trituración se realiza con la intención de reducir al máximo los volúmenes de transporte al depósito controlado y hacia el vaso de vertidos, además de obtener elementos férricos.
  • Otros residuos: aquellos que no pueden valorizarse y tienen como destino final el depósito controlado.

Planta de biometanización

El Ecoparque Gran Canaria Norte dispone de una planta de biometanización para el tratamiento anaerobio de los residuos orgánicos, formada por dos líneas de trabajo, principalmente para el tratamiento de lodos deshidratados de depuradoras y purines, y materia orgánica procedente de la Planta Todo-Uno (MOR).

La Fase I de Biometanización trata la Materia Orgánica (21.000 toneladas/año) contenida en la fracción resto (M.O.R.) a la vez que permite, en paralelo, tratar los excedentes de lodos de depuradora (25.000 tonealadas/año), mientras que la Fase II de Biometanización tiene una capacidad de tratamiento de lodos de 50.000 toneladas/año.

Esta planta utiliza la descomposición de los residuos para obtener dos productos: digesto y biogás.

El biogás se utiliza para alimentar unos motores capaces de generar energía eléctrica.

El digesto, pasa por un sistema de compostaje, para su estabilización (Planta de Bioestabilización) y posterior reutilización como fertilizante agrícola.

El proceso de tratamiento de la planta de biometanización se divide en las siguientes etapas:

  • Recepción y alimentación del proceso.
  • Pretratamiento en seco.
  • Pretratamiento húmedo de la fracción orgánica.
  • Digestión anaeróbica.
  • Deshidratación del residuo digerido.
  • Almacenamiento y aprovechamiento energético del biogás.

Planta de bioestabilización

Otro de los procesos que se llevan a cabo en el Ecoparque Gran Canaria Norte consiste en el compostaje de la materia orgánica, previamente seleccionada en la planta de selección y clasificación de la Fracción Resto (MOR).

La nave de bioestabilización, con una capacidad máxima de 125.000 toneladas/año, realiza este proceso, mediante un reactor de compostaje intensivo y continuo. Se trata de una tecnología robusta que ofrece el mercado para el tratamiento aerobio de residuos orgánicos con elevada fermentabilidad y presencia de impropios. En cuatro semanas se consigue reducir masa, volumen, contenido en humedad y fermentabilidad. Al final de esta instalación, una nave de afino de compost facilita la obtención de un flujo de material cribado, como producto terminado, y un rechazo, con destino al vaso de vertido, así como otros valorizables (vidrio).

Planta de afino

La planta de Afino de Compost se encuentra asociada a la Planta de Bioestabilización existente en el Ecoparque Gran Canaria Norte.

Esta planta funciona de forma totalmente automática y consta básicamente de un trómel, dotado de doble malla de selección, y un separador óptico, que permite la separación del vidrio.

El material bioestabilizado alimenta el trómel de afino, por medio de un transportador por banda. Dicho trómel está dotado de dos mallas de clasificación de 15 mm. y 30 mm., respectivamente.

El flujo de material cribado en la primera de las mallas es considerado como producto terminado, mientras que el hundido de la segunda (15-30 mm.) es dirigido al separador óptico para la separación del vidrio.

El rechazo del trómel es recogido en contenedores, para su traslado al Depósito Controlado.

Planta de tratamiento del aire

En el Ecoparque Gran Canaria Norte existe una planta de ventilación y tratamiento de aire, consistente en un sistema de extracción de aire en todas las zonas del complejo ambiental con posibilidad de emitir olores, así como un tratamiento centralizado para la totalidad del aire extraído, formado por un pretratamiento (scrubber o lavador de gases, para el secuestro del amoniaco, seguido de un humidificador) y un biofiltro (para acabar de oxidar el amoniaco a nitrato, así como otras moléculas con potencial odorífero), de alta eficiencia y con un rendimiento teórico superior al 95% (rendimiento de la reacción).

Celda de vertido (depósito controlado)

Una vez realizados todos los tratamientos de separación y tratamiento de las distintas plantas ubicadas en el complejo ambiental, todavía persiste una fracción de los residuos, denominada rechazo, que no se ha podido reciclar o valorizar, y cuyo destino final es el vaso de vertido sanitariamente controlado.

Dentro de la historia del Ecoparque Gran Canaria Norte, es importante conocer el proceso de sellado y clausura del antiguo vaso de vertido de residuos municipales, situado al oeste de las plantas de tratamiento. Este proceso, ejecutado en varias fases, incluyó la colocación de las capas de sellado, con materiales minerales y geosintéticos, la instalación de un sistema global de gestión de las escorrentías superficiales y la ejecución de una restauración paisajística.

Además, se instaló un sistema completo de desgasificación del mencionado vaso. Dicho sistema incluye todos los dispositivos necesarios para la correcta extracción, captación y transporte del biogás generado hasta los sistemas de tratamiento y valorización energética ya existentes en la explotación.

Con el sellado del antiguo vaso de vertido, se han alcanzado los siguientes objetivos:

  • Con la instalación de las unidades impermeabilizantes, se consigue reducir la infiltración de agua de lluvia y, en consecuencia, la producción de lixiviados.
  • Con la clausura de las superficies, se integran las mismas en el entorno paisajístico. Tras dicha clausura, se puede garantizar el uso futuro del emplazamiento, haciéndolo compatible con la integración paisajística.

La plantación de distintas especies vegetales en los taludes y plataforma del depósito tiene su consecuencia en que la cubierta vegetal produce una mayor evapotranspiración, definida como la evaporación del agua en el suelo por efecto de la temperatura ambiente y de la transpiración de la capa vegetal. Este fenómeno reduce considerablemente la infiltración. Además, reduce la erosión del suelo e incrementa la estabilidad estructural del mismo.

La plantación de especies autóctonas minimiza el impacto paisajístico, quedando el antiguo depósito completamente integrado en su entorno.

Planta de aprovechamiento energético del biogás

El sistema de valorización energética del Ecoparque Gran Canaria Norte consiste en un sistema de aprovechamiento energético eléctrico y térmico del biogás generado en el depósito controlado (vaso de vertido antiguo y actual) y de la planta de biometanización, mediante 3 motores de cogeneración con una potencia total de 4.107 kWe.

La energía eléctrica generada se destinará al abastecimiento de las plantas del Complejo, y el excedente será exportado a la red eléctrica. Asimismo, la energía térmica generada se aprovechará para los consumos térmicos necesarios.

Planta de almacenamiento de Residuos Peligrosos

Los residuos peligrosos se almacenan, de forma temporal para su posterior envío a Centros de Tratamiento autorizados, en una nave de 230 m2, con compartimentos para cada tipo de residuos.

Senda Ambiental

En un área de la clausura del antiguo depósito controlado del Ecoparque Gran Canaria Norte se ha dispuesto un espacio para la educación ambiental. Las actividades educativas se articulan a lo largo de un recorrido, denominado Senda Ambiental, donde se han definido y diseñado espacios para la divulgación ambiental, tales como los miradores, el huerto escolar, etc.

El Ecoparque consta, así mismo, de un aula ambiental que permite organizar actividades de educación ambiental, fomentando la cultura de la prevención en la generación de residuos, la reutilización y el reciclaje.

Las energías renovables se explican a partir de las instalaciones de placas fotovoltaicas y el aerogenerador existente en el Ecoparque.