Conoce Gran Canaria

Moya

Escudo Ayuntamiento de Moya
Municipio de Moya en Gran Canaria

Situación: Municipio norteño.
Superficie: 31,87 kilómetros cuadrados
Altitud: 490 m
Habitantes: 8.042 habitantes (Fuente: INE, Revisión de Padrón Municipal de Habitantes, 2012)
Distancia a la capital: 22,5 Km.
Web del ayuntamiento: http://www.villademoya.es/

Moya es la "Villa Verde", bañada por los vientos alisios y una humedad refrescante que ha permitido que se mantenga una de las reservas más importantes de bosque de laurisilva en la Isla, los Tilos. De la flor de este lugar se decía que su frondosidad era tal que los rayos del sol no llegaban a tocar la tierra. Asimismo, el municipio está encajado entre los cauces de dos barrancos que son muy visitados por los senderistas debido a la gran belleza de su recorrido y a que guardan variadas especies de flora y avifauna canaria, especialmente de lauráceas: Azuaje y "Barranco Oscuro". Existen además otros motivos para disfrutar de este municipio: sus suspiros y sus bizcochos, una golosina que ha dado lugar a una importante industria de repostería.

Al igual que los demás municipios por los que se extendía el bosque de Doramas, en la Villa todavía podemos encontrar algunos artesanos que han heredado las técnicas para trabajar la madera, así como elaboradores de instrumentos musicales, cesterías de caña y pírgano, además de las labores de bordado y calados típicos canarios.
 
En esta villa nació en 1884 el poeta modernista Tomás Morales, cuya vivienda, construcción típica levantada en el siglo XIX, fue inaugurada como museo en 1976, albergando la figura del poeta reproducida por el escultor Victorio Macho y el pintor Cirilo Suárez. Asimismo, se ha constituido como Casa de la Poesía Insular Canaria.

Poblaciones

Barranco del Laurel, Barranco del Pinar, Cabo Verde, Carretería, La Costa, Doramas, Los Dragos, Fontanales, Frontón, Hoyas del Cavadero, San Fernando, El Tablero, La Jurada, Trujillo, El Pagador, Altillo, Palmito, Los Tilos, Lomo Blanco.

Mapa del Municipio


Ver mapa más grande

Moya posee un importante calendario festivo en el que destaca la Romería en Honor a San Antonio, que se celebra el sábado más cercano al 13 de junio.
Otra de las celebraciones populares del municipio es la Fiesta de la Virgen de Candelaria, patrona de la Villa de Moya, que tiene lugar el 2 de febrero.
En Fontanales, sus habitantes también celebran las Fiestas en Honor a San Bartolomé Apóstol, santo que es invocado para la protección de los campos. Desde el siglo XVII, Fontanales recuerda esta festividad con la reunión de romeros llegados desde todas partes de la isla cada 24 de agosto.
San Judas Tadeo, copatrono de la villa, se celebra en octubre.

Lugares de interés histórico cultural de Moya

Hay que citar los yacimientos arqueológicos, como la cueva de Doramas o las de la Montañeta, sin duda alguna el más importante del municipio, no sólo al abarcar una mayor extensión, poseer una localización privilegiada en cuanto a recursos naturales y posición estratégica para la defensa, sino que se trata de un conjunto troglodita de cuevas naturales reestructuradas artificialmente para adecuadas a su utilización. Su funcionalidad era tanto de hábitat, como de lugar de culto, constatado en una de las cuevas cuya función parecía ser la de Santuario o Almogarén.
 
Un paseo por Moya no debe quedar sin que se hayan visitado los edificios emblemáticos de la Villa. Entre ellos cabe destacar la Iglesia de Nuestra Señora de La Candelaria, La Casa Museo Tomás Morales, la Heredad de Aguas o la Ermita de San Bartolomé de Fontanales.
 
La Iglesia de Nuestra Señora de Candelaria cuelga sobre los riscos que se precipitan sobre el Barranco de Moya, al que da la espalda. En este mismo lugar se asentaba la antigua parroquia que fue demolida en 1940 para sustituirla por la actual, inaugurada en octubre de 1957. Presenta una planta dividida en tres naves, con dos torres adosadas. En la nave central encontramos una portada labrada en cantería y rematada con un rosetón.
 
Frente a la Iglesia de La Candelaria se encuentra la Casa Museo Tomás Morales, en una plaza que lleva el nombre del escritor. En esta casa de dos pisos con patio interior, nació el poeta que fuera exponente máximo del Modernismo español un 10 de Octubre de 1884. El contenido del museo está integrado por objetos o recuerdos estrechamente vinculados al autor y de naturaleza variada, partiendo del legado del poeta. En un recorrido por sus diferentes salas, el visitante podrá acercarse al conocimiento de la figura humana y literaria del poeta, a través del patrimonio documental y museográfico que se conserva y expone en esta institución, y que además, incluye el conjunto que forman sus objetos personales, piezas de arte y mobiliario. Destaca el busto del poeta, obra del escultor palentino Victorio Macho, así como la reproducción de la escultura, La estela funeraria, del mismo autor, ubicada en el Jardín-Huerta del Museo, además de un retrato del poeta obra del pintor Cirilo Suárez.
 
Edificio de la Heredad de Aguas de Moya; es una magnífica pieza de singular belleza. Consta de dos plantas y fachada simétrica, que cuenta además con una espadaña central con reloj y un campanario. En el primer plano de la fachada destacan seis columnas neoclásicas, pareadas en la zona central, que sostienen una cornisa adintelada de gran canto que sirve de coronación para la segunda planta.
 
Otro de los edificios más emblemáticos del municipio de Moya se encuentra en Fontanales. Se trata de la Ermita de San Bartolomé, reedificada y ampliada cuatro veces y finalizada en 1872. Esta construcción es testigo de la importancia social y económica que jugó en la zona históricamente Fontanales. En la iglesia de Fontanales, podemos encontrar la imagen de San Bartolomé atribuida al escultor Luján Pérez.
 
En un municipio como Moya es sin duda el patrimonio etnográfico el que conforma su mayor riqueza cultural. Testigos del pasado, quedan sembradas por el paisaje innumerables construcciones que hacen referencia a una economía de base fundamentalmente agrícola. Casas tradicionales, bancales y cadenas de cultivo, alpendes, eras o estructuras hidráulicas como acequias, canales, acueductos, cantoneras o molinos conforman uno de los paisajes agrarios más hermosos de Gran Canaria.
 
El hábitat rural tradicional queda ejemplificado en numerosos lugares como el Barranco del Laurel o Fontanales. En ellos las casas, de tejas árabes o francesas, con cubierta a dos aguas y construidas por brazos anónimos ocupan las zonas improductivas para la agricultura, salpicando el paisaje de viviendas entre cultivos. Estas construcciones en la que la funcionalidad era la principal característica suelen estar acompañadas de otras estructuras como los alpendes. Estos son construcciones realizadas tanto en piedra, mampostería o bien en el interior de cuevas que servían como refugio al ganado que en esta zona es mayoritariamente caprino o vacuno.
 
Los bancales y las cadenas de cultivo escalan las pendientes de lugares como el Barranco de Moya, evidencias del duro trabajo del agricultor canario que luchó y lucha contra las condiciones adversas de un territorio donde escasean las zonas llanas. Los muros de piedra, tan característicos del paisaje del norte y que sirvieron para salvar las fuertes pendientes y delimitar las parcelas, guardan la tierra que contiene el fruto, los plátanos, las papas o el millo producto de la actividad agrícola.
 
La ingeniería hidráulica es parte fundamental del legado cultural del municipio. Cantoneras para repartir el agua de riego entre los agricultores a través de sus bocas o tornas. Agua que circula por las acequias y que salva los desniveles del agreste relieve gracias a la construcción de los acueductos como el de Los Canales en Lomo Blanco o el Acueducto de Trujillo. Galerías y pozos de donde se extrae el agua del subsuelo, canales encargados de su conducción y estanques para almacenarla completan parte del paisaje hidráulico de Moya. También destacaremos los pilares en los que la población obtenía el agua para beber, los lavaderos etc.
 
Los molinos merecen un apartado especial, ya que si bien la gran mayoría hacían girar sus piedras con la fuerza motriz del agua de las heredades como el Molino de Azuaje de 1850-1859. Existen en la actualidad otros que funcionan con energía eléctrica como en Molino de Abajo o de Los Lavaderos que empleó en un principio la fuerza motriz de los caudales de agua.
 
También debemos destacar que el 65% de extensión del municipio está constituido por Espacios Naturales Protegidos por lo que no debemos dejar de visitarlos. Dentro del Parque Natural de Cumbres, se recoge el sector meridional del municipio. Area de gran valor paisajístico, así como geomorfológico, incluyendo dos de los últimos volcanes activos de la isla (Montañón Negro y Caldera de los Pinos).
 
El Parque Natural de Doramas incluye un sector, de la amplia superficie de monte verde, que cubriera el norte grancanario. Reducido a pequeños enclaves, en medio de un área ampliamente roturada para establecer cultivos de medianías, suponen espacios de alto valor ecológico. Dentro del mismo, cabe señalar Los Tiles. Punto de visita obligado para los numerosos botánicos que visitaban la isla, por su espectacularidad y variedad de elementos florísticos, existen descripciones de este lugar desde los años siguientes a la Conquista, siendo muy notoria la realizada por Cairasco de Figueroa en torno a1581.
 
En el sector inferior de este espacio protegido aparecen numerosos ejemplares de palmeras. De hecho, toda esta franja costera alberga una de las mejores muestras de palmeral de esta parte de la Isla.
 

Lugares de interés general de Moya

  • Casa - Museo Tomás Morales: Lugar donde nació el ilustre escritor. La casa tiene dos plantas y un patio interior.
     
  • Parque Natural de las Cumbres: Acoge a dos de los últimos volcanes activos de la isla, Montañón Negro y la Caldera de los Pinos de Gáldar.
     
  • Fontanales: Tras la Villa de Moya, el pueblo más importante del municipio es Fontanales. Situado a unos 10 km. de aquella y a unos 700 mts. de altitud, es sin duda uno de los lugares más encantadores de la Isla, tanto por sus bellísimos paisajes como por la tranquilidad de su entorno. Paseo obligado.
     
  • Casa - Museo Tomás Morales: Hijo ilustre de la Villa, este médico de profesión y poeta vocacional, está considerado hoy en día como uno de los máximos exponentes del modernismo español. Fallecido en 1921 a la temprana edad de 36 años, dejó una brillante obra poética y el legado de su fama a su ciudad natal, lo cual puede palparse con lujo de detalles en esta casa - museo.
     
  • Heredad de Aguas de Moya: Hermoso edificio de piedra basáltica.
     
  • Los Tilos de Moya: Uno de los últimos reductos de laurisilva de Gran Canaria, comunidad vegetal que a pesar de su reducida extensión, ejerce un papel destacado en la protección de los suelos y la recarga del acuífero. La fauna y flora se componen de las especies típicas de laurisilva, contando con multitud de endemismos de alto interés científico (más de 50 especies de plantas y varios cientos de invertebrados), algunos en peligro, como la chahorra (Sideritis discolor) o la cresta de gallo (Isoplexis chalcantha). Para muchas especies este lugar alberga la mayor parte de sus poblaciones, cuando no la totalidad.

El ilustrado Viera y Clavijo en su obra Historia de Canarias, describía así al lugar que luego pasaría a ser municipio:"Para pasar a este lugar es menester bajar la famosa cuesta de Silva, la costa de Lairaga, y las ermitas de San Felipe y San Lorenzo. Es sitio saludable por las buenas aguas y aires frescos; está en lo alto de la isla, pero en un llano, y en su término queda la célebre montaña de Doramas, con el nacimiento de las aguas que llaman Madres de Moya. Las casas son chicas y arruadas en corto número. Iglesia aseada con su cura, cuya feligresía se compone de 873 almas, dispersas por los pagos de Fontanal, Cabo Verde, Los Dragos, La Costa, Asuaje, Lomo Blanco. Tiene dos ermitas". (VIERA Y CLAVIJO, J.: Historia de Canarias, T. II, 1982, p. 396)

Moya se encontraba, a fines del siglo XVIII, entre los núcleos de población, que independientemente de Las Palmas como sede del poder insular, contaba con un alcalde real y que tras la reforma de 1766, cuenta con diputados del común y síndicos personeros, por lo que podemos decir que existe como pueblo o núcleo independiente antes de la reforma constitucional del siglo XIX.
 
Al igual que todos los núcleos poblacionales que se encontraban en su misma situación, Moya contaba con parroquia, la cual data del 18 de abril de 1515. La parroquia fue erigida por el obispo Vázquez de Arce en honor a Nuestra Señora de Candelaria, pero debemos tener en cuenta que antes de la aparición de esta parroquia existía una ermita, que es atribuida por algunos a los Trujillo.
 
Esta primera ermita fue suficiente para los primeros pobladores de esta zona de Gran Canaria, pero con el transcurso del tiempo, el crecimiento de la población hizo necesario mejores instalaciones para un mejor cumplimiento de los sacramentos. Las catástrofes naturales por las que pasó el municipio, junto con este crecimiento poblacional, llevaron a los vecinos del lugar a la reconstrucción del templo en reiteradas ocasiones.
 
Uno de los pilares de la riqueza económica del lugar fue la Montaña de Doramas, cuyos recursos forestales y la feracidad de sus tierras motivaron que los vecinos de los pueblos de Firgas, Arucas y Teror se enfrentaran con los de Guía y Moya por el control de la misma. De 1814 a 1823, los conflictos se suceden con levantamientos y marchas sobre las tierras de los vecinos de los municipios contrarios para quemar haciendas, destrozar sementeras y motivar el abandono de las mismas. Algunos vecinos tuvieron intenciones, parece, de destruir incluso el "lugar de Moya", motivando la intervención de fuerzas militares enviadas desde Las Palmas de Gran Canaria en varias ocasiones.
 
Transcurrido este periodo de conflictos, Moya sigue su andadura con una economía donde predomina el binomio conformado por la agricultura y la ganadería. Dentro del sector agrícola destacan cultivos como el plátano, las papas y las hortalizas. En el sector ganadero destacan los ganados, vacunos, cabríos, además de las granjas avícolas.

Galería multimedía de Moya