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Teror

Escudo Ayuntamiento de Teror
Municipio de Teror en Gran Canaria

Situación: Asentado en el sector centro-oriental de Gran Canaria
Superficie: 25,70 kilómetros cuadrados
Altitud: 543 m
Habitantes: 12.830 habitantes (Fuente: INE, Revisión de Padrón Municipal de Habitantes, 2012)
Distancia a la capital: 20,6 Km.
Web del ayuntamiento: http://www.teror.es/

El municipio de Teror se sitúa en las medianías del Norte de Gran Canaria. Su superficie se caracteriza por los contornos irregulares, lindando con Arucas por la parte septentrional, con Las Palmas de Gran Canaria, Santa Brígida y San Mateo por la oriental, igualmente con San Mateo y con Valleseco al sur, al noroeste con Firgas y al oeste de nuevo con Valleseco.

Teror es el centro de peregrinaciones de la isla, y uno de los grandes centros de devoción del Archipiélago Canario. La presencia de la Patrona de la Diócesis de Canariense y de Gran Canaria, la Virgen del Pino, ha dado lugar a que se establecieran en esta villa varios conventos y destacadas construcciones religiosas, así como otras señoriales pertenecientes a la aristocracia insular.

De esta forma, un recorrido por este municipio, fundamentalmente por su casco histórico, nos permite respirar esa devoción mariana unida al encanto propio del lugar, a su entorno no sólo histórico y cultural sino natural.

Cada 7 de septiembre se celebran en el municipio las Fiestas de Nuestra Señora del Pino, a la que acuden numerosas gentes provenientes de todo el Archipiélago Canario, para admirar a la Patrona de Gran Canaria. Esta concurrencia de fieles y peregrinos participa en la romería y ofrendas a la Virgen, con sus productos de la tierra, sus bailes e instrumentos musicales, sus cantos, sus parrandas... Se trata de la gran fiesta dedicada a la Virgen del Pino.


Poblaciones

El Álamo, El Hoyo, Barrio del Pino, El Rincón, Los Arbejales, San Isidro, Las Rosadas, Miraflor, El Palmar, Los Llanos, San José del Álamo, El Hornillo.

Mapa del Municipio


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La principal fiesta que se celebra en Teror es la Fiesta en Honor de Nuestra Señora del Pino, patrona de la Diócesis Canariensis Rubiscence. Se celebra el día 8 de septiembre y su historia se remonta al siglo XVII, cuando se trasladaba a la Virgen del Pino a la capital de la Isla, con el fin de rogar la aparición de lluvias. Desde el siglo XVIII comenzaron a popularizarse las peregrinaciones del 8 de septiembre, que actualmente siguen siendo uno de los principales atractivos de esta fiesta. La concurrencia de fieles y romeros en la Carretera de Teror a lo largo de toda la noche son ya una costumbre que arrastra a miles de visitantes y habitantes de la Isla.

La Plaza de Teror recibe a altas horas de la madrugada a todos los romeros, que continúan las fiestas y parrandas a lo largo del resto del día.
El último domingo del mes de julio se celebra la Fiesta del Agua, coincidiendo con la recogida de las cosechas. Esta fiesta se remonta al siglo XIX y con ella también se rogaba para que no se sufrieran hambre, epidemias o sequías en el municipio. Una ofrenda y procesión, así como la romería y las ferias de ganado, son algunos de los actos que se organizan en torno a esta fiesta.
La Fiesta de San José era, antiguamente, la Fiesta Mayor de Teror, después de la del Pino. Se celebra el primer domingo del mes de mayo, y en ella el pueblo se vuelca con sus tradiciones y artesanías, y con la celebración de ferias de ganado y artesanía.
 

Lugares de interés histórico cultural de Teror

Teror destaca por poseer un importante legado artístico y cultural, fruto de una rica e interesante historia. Destacar que el casco antiguo de Teror ha sido declarado "Conjunto Histórico Artístico" por Real Decreto de 1.979.

  • La Basílica de Teror: Teror se ha identificado a lo largo de su historia con el culto mariano a la Virgen del Pino, centro de devoción del Archipiélago Canario. Con anterioridad a la actual Basílica de Nuestra Señora del Pino había una ermita que fue sustituida, debido a su estado ruinoso, a finales del siglo XVI.

    La Basílica que se halla en la Plaza del Pino se empieza a construir el 14 de julio de 1760, siendo bendecida el 28 de agosto de 1767, gracias al respaldo de los obispos Morán y Delgado. El diseño y construcción de la Basílica corre a cargo del coronel Antonio de la Rocha, recibiendo ésta numerosas restauraciones a lo largo de su historia: en 1810, 1854, 1860 y, sobre todo, en 1968-1969.

    El Templo actual, con cubierta de dos aguas, posee tres naves enmarcadas con 14 arcos de medio punto sostenidos por columnas y pilastras, con tres puertas en la fachada y dos laterales, con ventanales y vidrieras que representan los misterios del Rosario.

    Otro elemento destacado de esta construcción es la torre cuya construcción comienza a fines del siglo XVIII y se prolonga durante el XIX. Su estilo arquitectónico rememora lo que algunos autores han denominado Gótico Tardío, si bien otros lo relacionan con la recuperación del gusto por el gótico que se experimenta en el siglo XIX al amparo del Romanticismo. Sea como fuere, el caso es que la torre recupera el "gótico manuelino portugués" de fines del siglo XV y principios del XVI, siendo uno de los pocos ejemplos de esta recuperación junto con la Iglesia de San Juan en Arucas.

    Detrás del Altar Mayor se encuentra el Camarín de Nuestra Señora del Pino, lugar visitado frecuentemente por los feligreses. La imagen ha sido bajada en momentos puntuales, concretamente en 47 ocasiones, desde 1607 a 1815, y posteriormente en 1936, 1954, 1965, 1988 y 2000. En 1914 la Virgen del Pino fue declarada, por el papa Pío X, Patrona de la Diócesis de Canarias.

    Por otra parte, debemos destacar otros elementos que permiten conocer la riqueza artística del Templo. Así los mantos del Camarín de la Basílica del Pino poseen un valor extraordinario, pues muestran algunos de los mejores ejemplos del arte del bordado. Existe un manto popularizado con el nombre de "Los Pinos", bordado en oro con fondo blanco y pinos también bordados, que regaló el obispo fray Joaquín de Herrera y que se estrenó en la Bajada de la Virgen a Las Palmas de Gran Canaria el 5 de abril de 1785, por la falta de agua y el temor a la peste. Si nos remontamos en el tiempo, las primeras menciones a la existencia de vestidos para la Virgen datan de 1558, fecha en la que se dice que aparecía vestida con una camisa de seda verde. Sin embargo, la elección de los vestidos como muestras de ornato y enriquecimiento de la talla mariana se producirá sobre todo en el siglo XVIII a través de ofrendas de próceres, autoridades y miembros de la elites sociales.

    Además de los mantos de la Virgen, hallamos pinturas y grabados de la imagen, medallas, representaciones escultóricas, libros marianos y todo tipo de expresión cultual relacionada con la Virgen del Pino.

    Igualmente debemos mencionar los retablos de la Basílica del Pino y el reloj. Los primeros son un signo de la gran devoción a la Virgen del Pino existente en las Islas Canarias. El retablo del Altar Mayor, que está presidido por la imagen de Nuestra Señora del Pino colocada en el centro del gran medallón dorado, se estructura con cuatro columnas y destaca por los juegos de luces que genera.

    La instalación del reloj de la Basílica permitió controlar mejor el tiempo y aumentó el poder de convocatoria en torno a la basílica. De esta forma el reloj marcó las horas de los remates de las heredades, la quiebra de las aguas, los repiques de las doce, de las misas, las medias, los cuartos... Las obras para la colocación del reloj, donado por el obispo Codina, fueron costeadas por aportaciones voluntarias de los vecinos. El peso de la obra se lleva a cabo en 1853.

  • Plaza de Teror: En el recorrido por el municipio de Teror debemos contemplar la Plaza del mismo nombre que suele estar transitada por peregrinos, visitantes o turistas que desean ver la imagen de Nuestra Señora del Pino o simplemente disfrutar de los encantos arquitectónicos del casco histórico de la villa. En ella podemos observar los balcones típicos de la arquitectura canaria. La plaza es el punto principal de reunión de la localidad y sigue el esquema tradicional de la arquitectura urbana hispana desde la Edad Media y el Renacimiento: un espacio de socialización ubicado entre la sede del poder religioso y la del poder político. Las principales calles del casco viejo de la villa convergen en ella, lo cual la convierte en escenario de las grandes concentraciones que se producen en los eventos que se celebran en la villa.

    Es una plaza amplia que nos permite detenernos en la fachada de la Basílica y en gran parte del casco histórico de Teror. En el lugar donde estuvo el Altar Mayor de la primera Iglesia se colocó una cruz de hierro sobre una columna en un espacio rodeado por una verja. Tras las reformas del entorno, este conjunto fue traladado.

    Este recinto, fue utilizado tradicionalmente como escenario del mercado de la localidad donde se ofrecen productos de todo tipo, tanto artesanales como gastronómicos, del municipio de Teror y de la isla de Gran Canaria en general. En la actualidad se ha trasladado a las calles que rodean la trasera de la Basílica y la Alameda. Este mercado forma parte de la vida de este municipio desde la segunda mitad del siglo XVIII, donde el importante desarrollo comercial hizo de Teror uno de los centros de abastecimiento de la zona de las medianías.

  • La Alameda: Forma parte del casco histórico de la Villa. En su origen fue una explanada delante del Palacio Episcopal, conocido como "Palacio de la Alameda", donde residían los prelados de la Diócesis y cuya propiedad pertenecía a la fábrica parroquial. En 1793 se inauguró frente al Palacio un pilar con dos caños para abasto público de agua. Este palacio también fue estancia temporal de San Antonio María Claret.

    La formación de la Alameda se debe a una iniciativa del alcalde D. José Montesdeoca en 1844, tras haber pasado los terrenos al erario municipal a causa de las desamortizaciones. En 1926 se reformó la Alameda, respetándose el arbolado, las palmeras y el drago alineados ante la fachada del palacio. También se pavimentó el suelo, se hicieron unas escalinatas y un kiosco, y se reconstruyó la verja. En 1981 se volvió a remodelar. Sin embargo, sigue rodeada del Palacio Episcopal, el Ayuntamiento, la Casa Huerta y la Basílica de Nuestra Señora del Pino, siendo por tanto un rincón de especial relevancia.

  • Plaza Teresa de Bolívar: Ubicada frente a la Basílica, fue adquirida por el Ayuntamiento en 1953. A finales de la década de los 50 se reformó a petición del artista canario Néstor álamo. El busto del libertador Bolívar fue situado en el lugar, dado que los orígenes de su mujer los relacionaban con la villa, pues era nieta de canarios nacidos en el lugar.

    La plaza tiene dos fuentes: una adosada al paramento del naciente, en la que hallamos un pino labrado y un escudo de armas de una importante familia de la localidad, y otra en forma de pilar. Igualmente observamos dos bancos de piedra cuyos respaldos representan los escudos de Gran Canaria y Tenerife.

  • Monasterio Cisterciense: Su origen se sitúa en la iniciativa de las monjas de San Bernardo y las religiosas de San Ildefonso de Las Palmas para trasladarse a Teror cuando sus conventos fueron cerrados en el XIX. Las obras del convento se iniciaron el 25 de junio de 1882 y su impulsor fue el párroco D. Judas Antonio Dávila, con la colaboración de los vecinos. El 11 de noviembre de 1888 se bendice el nuevo templo. En su interior, en el retablo de la Iglesia, se conservan las imágenes de San Benito y San Ildefonso del antiguo convento de Las Palmas.

  • Ermita de la Peña: En el pago del Palmar y paraje de La Peña se venera la imagen de la Virgen de las Nieves, que hasta el siglo XVII estaba colocada en una cueva. La ermita se construyó a principios del siglo XVIII y fue reedificada en 1787.

  • Ermita de San Isidro: Situada en el paraje del mismo nombre, fue construida y dotada por el canónigo Juan González Falcón a fines del siglo XVII. Hasta el siglo XIX formó parte del vínculo de Falcón y en la actualidad es propiedad particular y puede ser visitada con cita previa.

  • Convento de Las Dominicas: Edificado sobre los cimientos de la ermita de San Matías, está situado al pie del Pico de Osorio. Este convento destaca por sus balconadas, celosías y chimeneas, que rescatan el estilo mudéjar tan característico de la arquitectura del Archipiélago. Este convento se ha convertido en uno de los más destacados de Gran Canaria.

  • Casa de Los Patronos de la Virgen: En ella nació Juan Bernardo Rodríguez del Toro, bisabuelo de María Teresa Rodríguez del Toro, esposa de Simón Bolívar, y han vivido generaciones de dos familias importantes de Canarias: los Manrique de Lara y los Castillo.

    Está situada en lo que fuera huerta de la Virgen y hogar del primer patrono, Pérez de Villanueva. Actualmente es una hilera de construcciones típicas que fueron inicialmente donadas para sostener el culto a la Virgen. Después fueron vendidas. Es una de las mejores muestras de la arquitectura señorial o nobiliaria que existen en la villa y cuenta en su interior con un magnífico museo de coches.

  • Palacio Episcopal: Se sitúa a las espaldas de la Basílica del Pino, y fue construido en los terrenos que el pueblo regaló como gratitud a la labor de los obispos Morán y Delgado para la construcción del templo.

    En el interior de esta casa típica canaria hallamos un jardín. Fue residencia temporal de obispos, seminaristas, de las religiosas del Císter y de las Carmelitas Descalzas. Hoy en día se ha destinado una parte a la Casa de la Cultura, y otra a la residencia de la Mitra. La Casa de la Cultura consta de salón de actos y conferencia, con un aforo para 126 personas, biblioteca, dos salas de exposiciones, cafetería y servicios. Para ello ha sido necesario someter al edificio a distintas reformas, con el fin de adecuar la estructura a su función actual.

  • Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús: Se halla en el pago de Arbejales y paraje de Llano Roque. Su construcción se inicia el 18 de mayo de 1913.

Lugares de interés general de Teror

  • La Fuente Agria: Se trata de uno de los lugares más emblemáticos del municipio, constituyendo además uno de los mayores ingresos para el Ayuntamiento de Teror, puesto que desde 1982 administra directamente el "Agua de Teror". La Fuente Agria se compone de tres manantiales: el Principal, del Agua Agria y del Molino de Enmedio.

  • Los Balcones: El balcón canario ha sufrido evoluciones a lo largo de la historia, fruto de los diferentes estilos y los numerosos gustos personales. Las calles de Teror nos aportan unos balcones de antepecho de cojinetes sin decorar en un principio, y balaustres cuadrados o torneados.

  • La Casa de la Diputación: En el casco de Teror existió un notable patrimonio eclesiástico de fincas urbanas, hasta la desamortización. Así pues, los edificios que antes estaban destinados a finalidades eclesiásticas, pasaron a estar carentes de un fin social. éste fue el caso de la Casa de la Diputación, que tuvo una gran influencia en la vida religiosa de la Villa Mariana.

  • La Casa del Mayorazgo del Manrique: En la villa Mariana existen unas construcciones de evidente valor histórico y artístico, que le dan un carácter singular con respecto a los diversos pueblos de la isla, como esta Casa del Mayorazgo del Manrique.

  • Paisaje Protegido de Pino Santo: >Este espacio tiene una superficie de 3012,3 hectáreas y posee un atractivo especial dado su carácter rural y gran belleza paisajística, albergando áreas naturales que se integran con sectores habitados como La Galga, Espartero y El Corcovado, de interés cultural, así como zonas tradicionales cultivadas que conforman un paisaje de gran belleza. Como especie vegetal, los acebuchales encuentran una buena representación en algunos sectores del espacio protegido. Contiene además algunos elementos singulares como el cono del Monte Lentiscal, enclavado en el histórico Barranco de Guiniguada.El paisaje protegido no sólo pertenece a Teror sino a tres municipios más como son: Las Palmas, Santa Brígida y San Mateo.

  • Parque Natural de Doramas: Con una superficie de 3586 hectáreas, este parque natural conforma un paisaje de gran belleza, donde están presentes áreas agrícolas, espacios naturales y lugares de interés cultural. En él se ubican importantes barrancos como el de Azuaje y Moya. En conjunto el espacio desempeña un papel destacado en la recarga de acuíferos, sobre todo en las cotas altas afectadas por las nieblas.Este Parque Natural, perteneciente a los municipios de Santa María de Guía, Moya, Firgas, Valleseco y Arucas, aparte de Teror, tiene relación con otros espacios, puesto que el paisaje incluye entre sus límites dos reservas naturales especiales (los Tilos de Moya y Azuaje) y una reserva natural integral (Barranco Oscuro).

  • Finca de Osorio: Actualmente es el Excmo. Cabildo Insular de Gran Canaria el encargado de gestionar y administrar esta finca. Dentro de este espacio se encuentra el Aula de la Naturaleza de Osorio, pudiéndose alojar aquí personas o grupos, siempre y cuando lo hayan solicitado previamente. Las actividades que ofrece el Aula de la Naturaleza son visitas con previa solicitud de permiso, actividades lúdicas relacionadas con la educación medioambiental, los encuentros de primavera y otoño, exposiciones, cursos, etc. En los últimos años se viene celebrando en estos terrenos la Feria de ganado de las Fiestas del Pino, durante la cual se realizan demostraciones de deportes autóctonos.En la Finca de Osorio podemos encontrar el jardín Romántico. Este sitio posee una gran belleza y es un auténtico deleite para los sentidos, ya que el gran trabajo de los jardineros ha hecho que el lugar emane un gran recogimiento y serenidad. Dignos de ver son los ejemplares de camelias y magnolias que allí habitan.

  • Caldera de Pino Santo: Esta caldera está situada en el camino Real entre Santa Brígida y Teror. Está declarado como paisaje protegido. Es una caldera de hundimiento, con una extensión de medio kilómetro de diámetro.

  • Lomo Las Julianas: Está situado en una ladera orientada al Norte, localizada entre las cotas de 650 m y 800 m, situada a ambos lados de la carretera comarcal C.814, a la altura del Km 25, en las cercanías del Caserío de San Isidro de Teror.

  • El Palmar: Corresponde a una vaguada, localizada entre 500 y 600 m, cercana al barrio de El Palmar de Teror. Se ubica en el espacio existente entre las pendientes del barranco de Teror hacia el Este y el Barranco de Tenoya hacia el Oeste.

  • Parque de Sintes: El Parque de Sintes está situado en el margen izquierdo del barranco de Teror. Es un pequeño bosque que se ha convertido en un hábitat perfecto para especies vegetales y animales. El parque reúne un amplia muestra de fauna con más de 150 especies, que pueden contemplarse paseando por los caminos acondicionados con lajas integrados en el entorno. En el camino podemos contemplar pequeños arroyos y saltos de agua junto a los cantos de multitud de pájaros.

Teror es uno de los núcleos de población más antiguos de Gran Canaria, si bien debemos señalar que el poblamiento más importante se produce a partir de la ocupación de sus tierras por familias acaudaladas que participaron en la conquista durante el siglo XVI. Los primeros datos se remontan al siglo XV y se le considera Villa Mariana al ser sede de la Patrona de Gran Canaria, la Virgen del Pino.

La historia de la villa de Teror está unida a la aparición de la imagen de la Virgen del Pino, convirtiéndose a partir del siglo XVI, con la creación de la parroquia y su segregación de la Iglesia del Sagrario de Las Palmas en el año 1514, en el centro de peregrinación de la isla de Gran Canaria. Cuenta la tradición que la imagen se apareció a los fieles sobre un gran pino que había en la localidad. En torno a ese árbol se erigió el templo a partir del cual creció el núcleo urbano en el que se construyeron las casas señoriales y palacios de la burguesía terrateniente de la zona.

El municipio, que se convirtió en un importante centro de peregrinación a fines del siglo XVI y durante el XVII, desarrolla tras la conquista una economía basada principalmente en la agricultura y ganadería. Pese a no ser un municipio de grandes explotaciones agrícolas, éstas han tenido su importancia vital para el crecimiento del municipio de Teror en los siglos XVI, XVII y XVIII. A partir de este último siglo se produce un impulso fundamental en la economía de la Villa mariana como resultado de la introducción de nuevos cultivos como la papa o el millo. Otros cultivos que podemos destacar son las legumbres y hortalizas, y la fruticultura.

Esta situación de prosperidad económica trae consigo el aumento demográfico, que favoreció la creación de un mercado y redundó en un aumento de la economía del lugar. El esplendor económico de la época tiene su reflejo en la arquitectura, puesto que desde ese momento se empieza a construir la mayor parte de los edificios emblemáticos de Teror.

La Historia de Teror como entidad jurídica independiente se remonta desde el siglo XVI hasta el año 1629, tiempo durante el cual este asentamiento mantuvo el privilegio de elegir alcalde real por los vecinos de su jurisdicción. A partir de este año, esta designación que pasa a ser competencia del Corregidor de la Isla, con la aprobación de la Audiencia, en una clara muestra del agotamiento del sistema administrativo concejil que había sido implantado por los Reyes Católicos en el Archipiélago, en un proceso que se hace extensivo a todo el territorio de la Corona.

Esta situación se perpetúa, a pesar de los cambios administrativos instituidos por Carlos III en 1766, hasta el siglo XIX. Será a partir de 1835 cuando su ayuntamiento adquiera un protagonismo político y económico, tras implantarse el modelo municipal surgido de las Cortes de Cádiz de 1812.

La propiedad de la tierra y el agua juegan un papel fundamental en la historia de Teror, puesto que se trata de la base económica y por tanto social del municipio desde la Conquista y hasta bien entrado el siglo XIX. Debido a ello, desde el siglo XVIII los síntomas de agotamiento del sistema socioeconómico se harán presentes por toda la Isla, y propiciarán la aparición de la conflictividad social tanto horizontal (entre los vecinos) como vertical (entre vecinos y autoridades), y tanto interna (en el propio municipio) como externa, enfrentando a Teror con otros municipios o poblaciones cercanas.

Digno de mención es el conflicto por el agua con el Heredamiento de Tenoya en el siglo XVIII, cuyos herederos quisieron apropiarse de toda el agua y destruyeron las acequias y albercones que llevaban el agua. Estas actuaciones provocaron el enfado de los vecinos de Teror y del pago de Valleseco, unido a la Villa hasta 1842 en que logra la independencia municipal, que usurparán el agua de este Heredamiento. Otros conflictos sociales que marcaron la historia de Teror fueron las protestas que de 1814 a 1823 movieron a los vecinos del municipio contra los vecinos de Moya y Guía por las roturaciones y repartos de las tierras en la Montaña de Doramas.

Actualmente Teror es un municipio que está en expansión, y eso es debido a su cercanía con la capital de Las Palmas de Gran Canaria. Posee un gran dinamismo económico, por un lado mantienen las actividades del sector agrícola destinado a la producción de productos para abastecer al mercado local. Por otro lado el municipio posee también una interesante industria alimenticia de amplio reconocimiento en la isla: repostería, embutidos y aguas minerales. Además, sigue siendo el lugar más importante de peregrinación de Gran Canaria, al encontrarse la Virgen del Pino, Patrona de la Diócesis de Canarias.


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