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Valsequillo

Escudo Ayuntamiento de Valsequillo
Municipio de Valsequillo en Gran Canaria

Situación: Situado en las estribaciones de la Cuenca de Telde, limitando al Norte con los municipios de la Vega de San Mateo y de Santa Brígida; al Sur con Telde, Ingenio y Agüimes, en la cabecera del Barranco de Guayadeque; al Este con Telde; y al Oeste con Vega de San Mateo y San Bartolomé de Tirajana.
Superficie: 39,15 kilómetros cuadrados
Altitud: 574 m
Habitantes: 9.157 habitantes (Fuente: INE, Revisión de Padrón Municipal de Habitantes, 2012)
Distancia a la capital: 24 Km
Web del ayuntamiento: http://www.valsequillogc.es/

Cuentan las crónicas de la Conquista de Gran Canaria que al llegar los conquistadores castellanos al barranco hoy denominado "de San Miguel", sostuvieron una cruenta batalla con el caudillo aborigen Tecén, que defendía las inmediaciones delAlmogarén de El Helechal. Desde entonces el lugar recibe el nombre de La Sepultura y Sepultura del Colmenar. En este mismo lugar, a fines del siglo XVI o comienzos del XVII, se estableció un cuartel de caballería, El Cuartel del Colmenar. Éste es uno de los más importantes monumentos históricos del municipio, célebre en la Isla por su ganadería equina. Al frente de este cuartel estuvo el brigadier Sebastián Pérez Macías, padre del gran novelista grancanario Benito Pérez Galdós.

Tuvo que ser esta comarca una extraordinaria zona de cultivos, debido a su ubicación geográfica en la frontera entre las dos grandes bandas climáticas de la Isla, la zona húmeda y pluviosa del Norte y la más seca del Sur, influidas ambas por el efecto atemperador de los Alisios. Desde el Roque del Saucillo, en las cumbres del Valsequillo, hasta la zona baja del municipio se extienden numerosos cultivos cuyos frutos son muy apreciados en la isla por su sabor y calidad. Asimismo, se ha consolidado en la zona el cultivo de flores, siendo uno de los principales centros de producción y exportación de este producto en la isla, y la elaboración de quesos reconocidos en todo el Archipiélago.


Poblaciones

Tecén, Los Llanetas, La Barrera, La Cantera, Luis Verde, Valle de San Roque, Lomitos de Correa, Casco, Las Vegas, Era de Mota, Tenteniguada, El Rincón y el Montañón.

Mapa del Municipio


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Entre las fiestas principales destaca la del patrono del municipio, San Miguel Arcángel, que se celebra el 29 de septiembre y que, venerado por sus fieles, denota su gallardía y la lucha entre el bien y el mal. En ella sobresalen los 3 Días de Farándula de teatro en la calle, la Romería Popular, la Feria Ganadera y la ya tradicional Suelta del Perro Maldito.

A las tradiciones festivas del municipio también se une la celebración de San Juan Bautista, en la que Tenteniguada enciende las tradicionales hogueras en la mágica noche del 24 de junio.

El Valle de San Roque se enrama de banderas y guirnaldas luminosas cada 16 de agosto para festejar a su patrono.

Los almendreros son uno de los grandes protagonistas del municipio de Valsequillo, ya que existen más de 2.000 árboles dispersos en esta localidad. Este hecho ha provocado que Valsequillo celebre durante la primera quincena de febrero una fiesta muy popular, la Fiesta del Almendrero en Flor, realzando la floración de estos rústicos árboles.

Todas estas fiestas se ven enriquecidas con la participación de las distintas agrupaciones musicales del municipio como son El Rancho de Ánimas, el Colectivo Almogaren, la Agrupación Folklórica Los Lomitos, La Escuela Municipal de Música, la Parranda del "Medio jigo p'al kilo" y la Parranda Valsequillera.

Lugares de interés histórico cultural de Valsequillo

  • Iglesia de San Miguel

    Entre 1903 y 1918 se fabricó la Iglesia en el lugar que antiguamente era un cementerio. De esta Iglesia tenemos que destacar la Pila, ésta es de porcelana de Sevilla, de color verde con águilas talladas y que fue realizada a fuego. En 1800, Valsequillo se independiza de Telde y por lo tanto tiene su propia parroquia, ante esto era necesaria la provisión de pilas, imágenes, etc. La Virgen del Rosario es otra obra de importancia en este templo. Escultura flamenca de principios de la conquista, llegó a esta parroquia desde la Iglesia de San Pedro del barrio de San Juan de Telde. La Castellana, es una escultura del siglo XVI, regalada por la familia Verona hace más de 20 años, pintada de azul, con ojos y boca postizos. No podía faltar la imagen de San Miguel, realizada por Luján Pérez, que se caracteriza por ser el único Ángel que tiene un perro a sus pies; responde al modelo de escultura-apoteosis donde el movimiento de las figuras y su elevada espiritualidad se hallan en perfecta sintonía con el sentir estético barroco. En un principio esta escultura iba destinada a la Catedral, pero a los canónigos les pareció pequeña y el escultor canario se la vendió a la parroquia. Otras esculturas que se encuentran en el templo son San Rafael (escultura muy antigua y de gran valor que se sacaba en las procesiones vestido de San Miguel antes de la llegada de la escultura de dicho santo), San Jerónimo (escultura anónima de bastante valor), Virgen de las Mercedes (hecha por los monjes de Telde en el siglo XVII), La Santa Fe (obra de Luján Pérez), San Juan (obra del escultor canario Silvestre Bello), el Cristo (obra de Luján Pérez y regalada por el obispo Verdugo) y la Dolorosa (réplica de la Dolorosa de la Catedral).

  • El Cuartel de El Colmenar

    En 1530 se construye en este mismo lugar un cuartel de caballería, conocido como el Cuartel de El Colmenar, en torno al que se levantan varias edificaciones vinculadas a la vida castrense y siendo residencia de altos cargos militares hasta principios del siglo XX. En la actualidad constituye uno de los patrimonios históricos más importantes de Valsequillo y no menos de la isla. Aquí estuvo destinado, como comandante de armas de milicias, el subteniente don Antonio Pérez Gutiérrez, abuelo de don Benito Pérez Galdós. Y en la casa colindante con el cuartel nacería, el 15 de mayo de 1784, don Sebastián de Juan Evangelista, padre de este último, quien fue soldado distinguido, teniente coronel del cuerpo de Granaderos que luchó en la Guerra de la Independencia, capitán de las Milicias Canarias, gobernador interino del Castillo del risco y comandante de la guarnición de la isla.

El pasado prehispánico de Valsequillo está muy ligado a culto religioso aborigen, puesto que es una de las zonas más altas del Faycanato de Telde, municipio al que estuvo ligado durante todo el Antiguo Régimen, donde existió un Almogarén en lo alto de la "montaña sagrada" de El Helechal.

Se sabe que los castellanos se adentraron por el barranco de Tecén o de San Miguel, donde existía una importante población aborigen. Al llegar los conquistadores, hubo una cruenta batalla con el caudillo canario Tecén, quien defendía las inmediaciones del Almogarén de El Helechal. Desde entonces este lugar pasa a denominarse Lugar de la Sepultura y Sepultura del Colmenar.

La agricultura y la ganadería eran los pilares de la economía de Valsequillo en los siglos XVI y XVII, en la agricultura destaca el cultivo de la viña, al igual que en muchas de las zonas de la isla, como y prueba de esto la tenemos en la documentación de estos siglos. Un gran número de tierras estaban destinadas a este cultivo, como era el caso de las que se encontraban en la Era de Mota, Vega de los Mocanes y Tenteniguada, lugares en los que existían haciendas en las que también se encontraba lo necesario para su transformación en vino. También los árboles frutales tuvieron un papel predominante en la economía del municipio, siendo la higuera la que tenga un papel preponderante. Aunque por supuesto, no nos podemos olvidar del cereal, base alimenticia en esta época, siendo Valsequillo un lugar de "abastecimiento" de las zonas colindantes, principalmente de Telde. La ganadería también tendrá una importancia destacada. En 1640 se edifica una ermita, siendo instituida, por el Obispo Verdugo, en parroquia bajo la advocación de San Miguel Arcángel en el año 1800. Dos años después, Valsequillo, por Real Orden, cuenta con Alcalde propio, por lo que, consecuentemente, obtiene la autonomía y la separación del municipio de Telde.

No obstante, la autonomía religiosa (antecedente de la política) tardó bastante en obtenerse debido a la oposición de los beneficiados de la parroquia de San Juan de Telde, que veían en la independencia parroquial de Valsequillo una pérdida importante de ingresos y feligreses. Así, desde el siglo XVIII asistimos a un forcejeo entre los beneficiados sucesivos y los Obispos de la diócesis, retrasando la creación de una ayuda de parroquia en la zona o favoreciendo la enemistad entre los vecinos, sobre todo en los pagos que luego formarían el nuevo municipio y donde algunos piden sustraerse del mismo y mantener su pertenencia a Telde, como sucedió en Goteras, Cazadores, Moriscas, Arenales etc.

Tras la creación del municipio, y en medio de la conflictividad y la carestía generalizadas, el siglo XIX se abre para Valsequillo con la pugna con Telde por el agua del Heredamiento de la Vega Mayor, donde se producen usurpaciones y retribuciones constantes hasta que ambas localidades logran llegar a un acuerdo.

La evolución demográfica de Valsequillo de 1860 a 1991 cuenta con tres etapas diferenciadas. El primer periodo, comprendió entre los años 1860 y 1950 (3. 210 y 6. 261 habitantes en los años 1900 y 1950, respectivamente), se caracteriza por el crecimiento moderado de la población, típico de los municipio de medianías ligados a una agricultura de autoconsumo. El segundo periodo, entre los años 1950 y 1981 (5.733 habitantes en el año 1981), se define por un despoblamiento gradual, población que emigra hacia los municipios costeros del Este insular para trabajar en el incipiente sector turístico o en las labores d empaquetado de la producción agrícola. La última etapa, entre los años 1981 y 1991 (6.467 habitantes en el año 1991), se caracteriza por una ligera recuperación de efectivos poblacionales.

En las zonas más favorables para la agricultura han pervivido modelos de hábitat disperso vinculados a una agricultura familiar, en el que las viviendas se extienden siguiendo el fragmentado terrazgo. Este tipo de hábitat caracteriza al Valle de Valsequillo, en el que son frecuentes los pequeños caseríos y aldeas. Además son frecuentes grandes grupos de viviendas apiñados a las márgenes de las carreteras, como Tenteniguada, Las Vegas o el propio casco de Valsequillo. De todos los productos agrícolas que caracterizan al municipio, son los almendros los protagonistas del paisaje y de la cultura popular de Valsequillo, con más de 2.000 árboles dispersos por la zona alta del municipio, celebrándose, en honor de ello, la fiesta del Almendro en Flor en el mes de febrero.

Sin embargo, económicamente tiene mucha más importancia la agricultura de exportación, entre la que destaca la producción de fresas, con gran aceptación en el mercado y, sin duda, la floricultura. La práctica de la ganadería parece estar abocada a un paulatino abandono y la producción que está generada se dedica fundamentalmente a la fabricación artesanal de quesos y a la venta de leche.

Los campesinos que se establecieron en la zona para trabajar las tierras en régimen de medianía y que, a cambio de labrarlas, obtenían la mitad de las cosechas, fueron los primeros habitantes de Valleseco, comenzando a escribir su reciente historia primeramente como pago del municipio de Teror y ya luego como municipio independiente.

En 1842 comienza su andadura con su ayuntamiento propio, siendo por tanto el más joven de los municipios grancanarios. Cabe mencionar que Valleseco, al igual que Firgas, es el único municipio que en el XIX en Gran Canaria obtiene tal condición antes de constituirse la parroquia, acontecimiento que tiene lugar en 1846 a partir de la hasta entonces ermita de San Vicente. También es preciso destacar que en su proceso de constitución como municipio no medió ningún tipo de conflicto con Teror, municipio al que pertenecía, frente a lo que sucede con otros pagos de la Isla. Es más, el ayuntamiento de Teror fue favorable a la iniciativa de los vecinos de Valleseco y, salvo algunos problemas de límites ocasionados por el presbítero de la villa mariana que culminaron con la inclusión del término de Madre del Agua en el nuevo municipio, no hubo conflictos entre ambas localidades dignos de interés.

El núcleo del municipio se ubicó en torno a la ermita de San Vicente, cuya ubicación fue fruto del empeño de sus feligreses, que antes de su construcción debían caminar largas distancias para asistir a los oficios religiosos en Teror, y que como dijimos se constituyó en parroquia en 1846. Más adelante, en 1.887, al aumentar la feligresía la vieja ermita se quedo pequeña, por lo que se edificó una nueva Iglesia. Eran tiempos difíciles en los que la subsistencia dependía de la bondad de la tierra. La agricultura y la cría de unos cuantos animales proporcionaban el alimento de la familia. Durante este siglo y también durante el anterior, la mala coyuntura económica obligó a muchos a irse de su tierra en busca de mejores horizontes, sobre todo, en Cuba y posteriormente en Venezuela, donde dejaron una impronta que llega hasta nuestros días.


Galería multimedía de Valsequillo de Gran Canaria